She Moves In Her Own Way
Seguí su embarazo día a día desde las primeras semanas. No puedo concretar desde que momento exactamente, nunca me lo dijo. La verdad es que nunca me dijo nada.
Ella subía cada mañana la calle, unas veces desde el principio, en otras ocasiones ya mediada. Es posible que siempre saliera desde el mismo portal y fuera yo quien, por una u otra razón, variara mi horario minuto arriba, minuto abajo. De cualquier modo, antes o después la veía pasar con su paso firme combinado con una zancada larga y acompasada. Su altura se lo permitía y su figura, estilizada hasta el final, también.
Su mirada llamaba la atención. Transmitía placidez y una seguridad en si misma que se tornaba en intranquilidad a su alrededor. De repente, todo lo demás parecía que no existía. Estaba allí, si, pero nadie era consciente de ello. A mí, sin embargo, esa mirada me fascinaba. Clavaba la vista en ninguna parte y avanzaba sin esfuerzo, liviana. Era como si gravitara, como si entrase en una película ralentizada precisamente para ella. Y yo me veía sólo en la sala, con mi entrada y el resto del rollo a mi lado. Nadie me tenía que molestar.
Llegó un día en el que no volvimos a coincidir. Varié mi itinerario, no me quedó más remedio, y no volví a pensar en ella hasta esta mañana. En ella y en su niño (y en la suerte que tiene la criatura). Es de esos casos en los que desde el primer momento adivinas que se convertirá en el primero de su clase.
Paranoid escucha Honey Bee, de Grinderman (Nick Cave y alguno más)
Paranoid no se muda
Paranoid espera que la semana mejore
el 7 de Marzo de 2007 a las 10:49
Esas escenas y complicidades con desconocidos son preciosas…
el 7 de Marzo de 2007 a las 11:04
Si, pero si existe una mínima reciprocidad, a veces te quedas con un sabor a duda en la boca…
el 8 de Marzo de 2007 a las 14:29
el niño era tuyo?
el 8 de Marzo de 2007 a las 19:39
No, era mío, pero Paranoid sólo tiene envidia.
el 9 de Marzo de 2007 a las 18:26
Nunca le hablaste? Nunca te miro sorprendida? Como pudiste resistirte …