En un día como hoy…
… ves cómo un compañero dice adiós, se despide con la mejor de sus sonrisas. Ha echado cuentas, como todos, y sabe que dejará aquí menos de lo que logrará. Curioso resultado que se repite día a día en las propias fantasías de cada uno. Con él se alejarán expresiones, risas (“si no fuera por estos ratos”), palabras dignas de un freaky de la RAE, tonterías, situaciones esperpénticas (más de una y más de dos) y un largo etcétera de momentos. Si, momentos de esos que definen, que rozan en ocasiones la locura ingeniosa, la justa para pasar ese doctorado inigualable de los antonses y asín que ceutíes.
Se va exactamente como algún día lo haremos todos. En busca de otra experiencia, una más, en la que germinar y sentirte en el sitio justo, en Eldorado de los tiempos que nos han tocado en la lotería de la eternidad. Y a mí sólo se me ocurre añadir que bien, que como decía Bunbury (un tipo que irradia simpatía), “que te vaya bonito”.
Disfruta de la “muy noble y muy leal” ciudad de Soria.
Nota: Este es el primer texto de una serie de anotaciones que coincidirán todos los martes, en título y a saber qué más, con los que se publiquen en Momentos de Soledad. Cada uno de los posts se almacenarán en la categoría Paranoias pululoides. Buscad en su blog, también existe.
Si esto se alarga lo suficiente, dentro de un tiempo publicaremos un libro, venderemos millones de ejemplares gracias a lo guapos que somos y viviremos de las rentas durante el resto de nuestras vidas. Yo, por mi parte, contrataré a un negro que continúe mi obra.
Paranoid escucha I might be wrong, de Radiohead
Paranoid acaba de enviar los textos de su Eldorado
Paranoid también quiere
el 21 de Febrero de 2007 a las 11:33
Me alegro de que por fin le hayas descubierto la simpatía a Bunbury…
el 21 de Febrero de 2007 a las 16:07
Si me pagas, yo te hago de negro.
Pero sólo eso, mi príncipe
el 21 de Febrero de 2007 a las 22:26
¿todos los martes? ¿y si algún martes no tienes ordenador?¿te permitirías publicarlo un lunes o un miércoles?
Hecho ya el comentario estúpido como ninguno, siento ser yo la que te lo diga, pero de momento el negro eres tú. Como diría tu hermano, “lávate la roña, guarro, que eres un guarro”.