10 de Junio de 2012

Posted by Paranoid en Miscelánea | 23:48

Latitude juega a ser House, a decir la verdad sin contemplaciones para con el enfermo. Latitude demuestra su crueldad en cada gesto y comentario: “¿sabes esa persona con la que compartes tu vida desde hace años? Sí, la que eligió este icono la noche antes de irse. Seguro que sabes de quién te hablo, lleva casi 20 días fuera y aún le quedan unos cuantos. ¿Ya has adivinado? Pues mira. No, aleja un poco más el mapa. Más hombre, dale a la rueda sin miedo, que no se rompe. Un poco más. ¿No ves? Cambia la resolución. Casi, casi, casi… ¡ahí! Exacto, en la otra punta del mundo. Y luego se va más lejos, espero que lo sepas. Y no te digo los kilómetros porque de repente me ha venido un aire de benevolencia.” A veces… no, siempre prefiero no ilustrar separaciones con mapas. La ceguera se convierte en el mejor antídoto. Pero no es infalible.

En mi diccionario, he añadido un par de sinónimos al lado de la palabra “frustración”. Dice así en su segunda acepción: “Viber, Skype y otras aplicaciones que te prometen el paraíso y te dan un local comercial en el ensanche de Seseña (Toledo)”. El día a día ofrece una rutina perentoria. Justo después de comer, un guasap me advierte con un “te llamo”. Vamos por el camino del Viber. Arrastro icono y cojo llamada. Se escucha su voz, pero no la mía. Segundo intento, no se escucha su voz, pero sí la mía. Tercero (llamo yo), silencio sepulcral. Cuarto, hablamos, pero existe una bonita diferencia temporal de forma que mi contestación a sus preguntas o comentarios llegan cuando mi digestión ha finalizado. Frunzo el ceño (expresión difícil de decir…), me arrugo, me marchito, me enfado… Me frustro. Mucho. No os imagináis hasta qué punto uno odia al mundo (y a los desarrolladores en particular) cuando resulta imposible algo en general tan sencillo como mantener una conversación. Con alguien con quien he conversado tanto… Caza y captura de una solución. Conecto Skype. Sólo hago un intento, alguno más significaría abrazar el ideario bonzo en su variedad más pirómana.

Y huelo a chamuscado.

Paranoid escucha Islands en su cabeza