26 de Febrero de 2012

Nubarrón de Ausencia

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 23:17

Me persiguen...

Más dibujos en www.xerguio.es

He visitado a un especialista en la materia (gris). Me auscultó (por vicio, supongo) y luego me preguntó por diversas temáticas que afectan a mi vida. Tras la larga entrevista y un estudio del sueño posterior, pudo determinarlo: lo que me sigue es un nubarrón de ausencia. Yo me lo imaginaba, pero buscaba un diagnóstico exacto y profesional.

- ¿Qué hago? - Le pregunté.

- No hay nada que usted pueda hacer para revertir la situación –contestó el galeno en un torrente automático-. Simplemente esperar, pasar la vida, medicarse con tranquilizantes si quiere, pero no se lo recomiendo. Créame –dijo, en el momento en que proyectaba su cuerpo hacia mi por encima de la mesa-, hay gente en peor estado que usted. Se han documentado casos en los que el nubarrón ha acompañado al sujeto durante años, o incluso toda su vida. El doctor Meinhoof –continuó-, investigó este mal durante años e incluso llegó a exhumar varios cuerpos de pacientes que murieron en compañía del nubarrón. Pues bien, el Cúmulo Perseguidor Psicometeorológico (así lo llamamos los especialistas), ¡estaba en el ataúd de todos ellos! No tenemos cura, lo siento.

- ¿Me está diciendo que voy a estar así durante toda la eternidad? ¿Es que ni siquiera investigan el cómo acabar con la dolencia?

- Quisiera aclarar que exactamente no es una dolencia –objetó. Pero comprendo su preocupación. Sin embargo, es usted un tipo con suerte.

- ¿A usted le parece? Me sigue, me llueve encima, me lanza truenos y me amenaza con rayos, me provoca vientos huracanados… de todo. Pero a mi sólo. ¿Qué parte de suerte ve usted ahí?

- No tiene cura, le decía, pero si que en ocasiones cuenta con un límite temporal claro. A veces las investigaciones nos indican cuándo se va a desvanecer, y la desaparición del CPP es instantánea, se lo aseguro. En su caso esto ocurrirá pronto: este sábado a las 10 de la mañana, horario peninsular.

- Ella era mi única esperanza…

Paranoid escucha Neutral Milk Hotel

13 de Febrero de 2012

Reforma Laboral

Posted by Paranoid en Miscelánea | 22:26

El viernes pasado escuché a una nueva tertuliana en el programa Hoy por hoy, de la SER. No recuerdo cómo se llama, quizás sea mejor así. Tampoco tengo todos los detalles de su vida, pero sé que entre otras cosas es empresaria o disfruta de un cargo de responsabilidad en una compañía. Prometo investigar. Aquel día, su idea estrella radicaba en qué con la legislación laboral que había por entonces (esa que ahora ha cambiado para viajar al pasado junto con tantas otras cosas), su firma no podía contratar jóvenes que le dieran un plus de productividad a cambio de la gente que ya no la ofrece. Cómo decía ayer El País, echar a los padres con despido barato para contratar a los jóvenes con costes muy bajos. Luego también habló, o relacionó la primera idea, con “esa gente que se aferra a su puesto por la indemnización por despido”. En ese momento yo ya me encontraba indignado y si hubieran abierto líneas le habría explicado un par de cosas a la querida señora. Durante el finde, con los puntos que hemos ido conociendo de la reforma laboral, mi ira fue en aumento. Pero esta mujer ya no tiene de qué preocuparse:

- Podrá despedir a ese tipo de 50 años que cobra cerca del doble de la miseria que le daría a un joven. Le indemnizará con 20 días por año, tiene tantas excusas como se pueda inventar.

- Gracias a la misma batería de excusas, puede decidir unilateralmente si baja los salarios de los empleados de su empresa. No hace falta preguntar. Ah, ¿qué alguno no se deja? Se le despide con 20 días. Ale.

- Si todavía lo ve crudo, siempre le quedará la opción de recurrir al ERE. Sin recurrir al diálogo con nadie, por supuesto, menuda pérdida de tiempo.

- Contratará jóvenes sobradamente preparados, estamos de saldo. Si la empresa de la señora tertuliana es una PYME, el joven podrá disfrutar de un bonito periodo de prueba de un año. Despido libre, también se le puede llamar.

- Lógicamente cada uno de estos jóvenes verá (en general, alguno habrá con suerte…) como con el paso de los años, su salario no se incrementará más que con cantidades residuales. Al rico mileurismo perenne…

- Y si no le gusta, fácil: la compañía le cambiará de horarios, de puestos… de lo que quiera. Llegará un momento en que el chaval (o el adulto, porque esto le sucederá a cualquiera) decida largarse. Quemado, claro.

Y tantas y tantas otras buenas noticias que la reforma le ha traído a uno de los dos equipos, y tantas bofetadas que le va a dar a los componentes del otro que, por cierto, son mayoría.

En fin, digo yo que habrá que quejarse.

Paranoid escucha Malas Noticias, de Los Suaves