25 de Septiembre de 2011

Para siempre jamás

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 20:18

“Escucho una canción que ahora es nuestra de un grupo que nos quedamos para nosotros solos. Conduzco. Recorro kilómetro tras kilómetro de una carretera que me lleva a lo que nunca jamás será lo mismo. Hace años que siempre me acompañas, hace años que compartes conmigo lo maravilloso y lo mortal, la luz y la zozobra, el paso en el que se transforma cualquier traspié precedente. Hoy no. Observo a mi derecha. No te veo junto a mi. Te siento, sí, pero mi maldita mente me recuerda que nos separan 13.000 kilómetros, distancia que apenas puede abarcar nuestro Hermes cibernético.”

Narro esto una semana después de avanzar a golpe de música y cafeína por la A5. Hemos hablado, nos hemos escrito, me has enviado un pequeño firmamento que me desentumeció de ese día a día mundano, material. Pasan las horas, apenas avanzan hasta la meta final, este viernes, el momento en el que tu entorno cambiará de forma radical. También el mío. No ha resultado tan complicado, no ha sido tan fácil. La fecha de caducidad, la red de redes, Maya, nuestra terraza siempre pendiente de encontrar el Norte… Todo, todo lo que me rodea aquí conoce la enorme suerte de compartir, poseer al menos un rastro de tu esencia. Eso ayuda. Lo demás, lo relacionado simplemente con que si quiero verte tengo que recorrer medio mundo (literal), no. Gracias a dios, a veces no soy capaz de tomar conciencia de la enorme amplitud de las distancias. Mejor, podría volverme loco mientras el horizonte se humedece frente a mi.

El viernes por la noche disfrutaremos de nuestra próxima cita. Te iré a buscar, me encontrarás al llegar. Si lo pensamos, así ocurrió durante algunos años. Viernes noche en la T2 rodeado de gente como yo que espera a gente como tú. Sólo que nadie es como tú. Lo bautizaremos como el reencuentro, pero en minúsculas, porque más tarde celebraremos uno tras otro. Cada mañana, si quieres, cada tarde si te apetece.

Y ahora me despido de todo el mundo. Mi cuerpo seguirá por aquí. Mi mente no, se ha mudado motu propio. Creo saber dónde está.

Paranoid escucha algo que se reserva

14 de Septiembre de 2011

La madurez

Posted by Paranoid en Miscelánea | 20:54

Dicen que la edad biológica es lo que importa, no eso que aparece en el DNI (eso dicen los que tienen algo que esconder, claro). Dicen también que la mental tiene mucho que ver. Dos hechos de ayer y hoy me hacen ver que mi madurez ha experimentado un avance brutal desde que cumplí los 30. Es como si mi edad mental (calculada en 14 años hace más bien poco) se hubiera disparado de repente a los 53. A los hechos me remito:

Ayer: Me acerco a MediaMarkt a devolver un producto. Explico la situación a la señorita de postventa. “Compramos esto el viernes. Lo hice porque uno de tus compañeros me dijo que era lo que buscaba. Cuando lo abrí, vi que no, Lo tengo que devolver. El medio de pago está en Japón con su dueña y no viene hasta el final de mes, ¿cómo lo hacemos?”. A partir de ahí, el mareo y el juego del poli bueno (la chica) y el poli malo (el tipo de atención al cliente que no me quería dar la pasta en metálico). Expresiones que salen de mi boca: “Sí, vuestro procedimiento es el que es, pero esto es servicio”. “Al final es una cuestión de reputación”. “Quiero hablar con el encargado de tienda”. “Que no coño, que no me sirve de nada una tarjeta regalo, este dinero es de empresa (esta repetida hasta la saciedad”. 40 minutos después llega un tipo con cierto cargo, no recuerdo cuál, y me comentó que como excepción se me devolvía el dinero en metálico. Don erre que erre, me llaman allí ahora.

Esta mañana: Salgo de casa medio dormido, de mala leche matinal y con la necesidad de mover el coche de la maravillosa zona azul de Gallardón a la no menos excelente zona azul del mismo tipejo. Me acerco al coche y veo a un señor de unos 60 años con un gran perro negro. El bicho (el cánido) levanta la pata contra el parachoques y comienza el bonito acto de mear. Me acerco al hombre y le digo: “¿Usted deja que el perro haga eso en su casa?”. Pega un brinco, contesta con cada azorada y expresión de sorpresa. Tira del perro y añade “pues si, también lo hace en casa”, al tiempo que se aleja con movimientos furtivos. “Pues ya hay que ser cerdo”, comento. Y me ha salido del alma.

Viejo (que no Abuelo) Cascarrabias.

Paranoid escucha Bigmouth Strikes Again, de Placebo.