30 de Septiembre de 2010

Piquetes con camisa y corbata

Posted by Paranoid en Miscelánea | 23:27

Uno de los aspectos que más me interesa en una jornada de huelga es su tratamiento por parte de los medios.

El miércoles, nada más levantarme, encendí la radio y la TV (todo a la vez, sí, difícil de seguir) y, con algún diario online en el ordenador, me empapé de lo que se contaba en cada casa a la hora de desayunar. En general, me encontré con un ambiente extraño. Los medios tradicionalmente conservadores pregonaban el “fracaso general” de la jornada en un claro ejemplo de que les podía más su punto de vista antisindicalista que su posición contra el Gobierno de Zapatero (no mucho más, a este le daban palos en segundo lugar). Otros, como los hijos de PRISA, informaban con cierta simpatía hacia los huelguistas en un quiero y no puedo (quiero anunciar un éxito rotundo que tampoco fue). El mejor, sin duda, TVE. Me pareció todo un ejemplo de responsabilidad, con información al parecer veraz, con alusiones a su propio ombligo (“telediarios realizados con servicios mínimos y trabajadores que han acudido voluntariamente”) y toda la imparcialidad posible.

La posible, nada más. Porque hay algo que me cabrea, algo sin solución, supongo, pero que se podría mejorar. Los medios han hablado mucho durante esta jornada de huelga general de los “piquetes violentos”. La televisión la que más, con sus ansias por mostrar imágenes espectaculares o intensamente descriptivas sin tener en cuenta su brutal impacto. Antena 3 (no siento dar nombres) la que más, cómo no. No niego que existan, a la vista está. No niego que haya grupos de simpatizantes o afiliados que confundan el derecho a hacer huelga a la obligación “porque yo lo digo”. Pero las imágenes nos muestran un mundo polarizado que no es veraz.

¿Qué pasa con el otro extremo? Claro, no hay grabaciones, no existe forma de probarlo, pero echo de menos que alguien hable del “piquete empresarial”, la clásica realidad que no aparece en los medios pero todos nosotros sabemos que existe. Hablo de las amenazas directas de los empresarios (“tú verás, si mañana haces huelga, no te aseguro que pasado trabajes”), las veladas (“tal y como están las cosas, no te aconsejo que te quedes en casa (guiño guiño)”), las órdenes directas (“aquí no hace huelga ni dios”) o las mejores, las más numerosas, las emanadas del sistema (“a ver, cobro 800 euros, tengo un contrato basura, el despido se supone que es caro pero por lo visto en mi empresa, debe de salir tirado. Yo voy a currar por si las moscas”). Es una sensación que raya la impotencia, peor cada vez que veo una barricada de neumáticos ardiendo, me imagino un camino flanqueado por alambres de espino por el que los curritos avanzan sin otro remedio hacia su puesto de trabajo.

Por cierto, dos buenos artículos de Isaac Rosa, uno detrás del otro:

- Fracaso, fracasito, semifracaso o semiéxito

- Lecciones ajenas de la huelga

Paranoid escucha The White Stripes

23 de Septiembre de 2010

Historias divertidas

Posted by Paranoid en Miscelánea | 23:02

Reconozco que estoy irascible, insociable y un poco harto de la vida. Reconozco también que no sé cuál es la razón y que, en otras ocasiones similares, todo ha mejorado sin conocerla. Puede que sean ciclos…

Es igual. Hay pocas cosas que me hagan sonreír estos días: Lau, Maya, ciertas canciones… y esto. Lo escuché ayer en la radio y hoy me he acordado de investigar. Es simplemente lo que se ve en la imagen, una silla gigante aparecida en lo alto de una colina de Vigo sin que nadie supiera en un principio por qué ni quién la había colocado.

¿Os imagináis que un día subís la persiana y os encontráis con algo así? Al parecer, el lugar se llenó enseguida de curiosos y la silla estaba en la boca de todo el mundo (esto no es literal, que son cuatro metros de silla). Si el objetivo era que la gente se olvidase por unas horas de la crisis (según han confesado los autores), lo han conseguido.

Nada, a partir de ahora abriré los ojos todas las mañanas con la esperanza de encontrarme en alguno de estos tejados un cubo de fregar gigante, una batidora de tres metros, una bandeja de arena para gatos que ocupe todo un edificio….

Paranoid escucha Outcast, de Mike Oldfield

PD: A todo esto, mi abuelo sigue sin existir. Qué cruz.

13 de Septiembre de 2010

Abuelo

Posted by Paranoid en Miscelánea | 14:47

Si aplico a mi familia el famoso humor negro que me caracteriza, esta situación tendría cierta gracia. Quienes han pasado por aquí últimamente sabrán que mi abuela murió hace un mes y medio, más o menos. Bueno, pues ahora nos hemos enterado que todos los registros de este país, todos, incluso el de las bibliotecas municipales y videoclubs, consideran que mi abuelo falleció también. Así es. Murió por entonces, no saben decirnos cuándo. Tiene coña porque explicárselo a él es complicado (ahora mismo está en casa de mi tía dando el coñazo, inerte, lo que se dice inerte, no parece). Tiene que dar mal rollo.

Todo se descubrió al ver que no le ingresaban su valiosa y mínima pensión. No estuve delante, pero me imagino la cara de mi madre al escuchar las palabras de la funcionaria de turno, cincuentona cansada de la vida: “Mire, ese número de Seguridad Social no existe”. “Verá, no consta en nuestros registros”. “No encuentro nada sobre este señor”. “Señora, me pregunta por un hombre que ha fallecido”. “Claro, sí, ese anciano que se ha pasado todo el mes de agosto en mi casa es un viejo que hemos encontrado durmiendo en la calle, no mi padre”, pensó mi madre, que por lo que sé fue mucho más educada de lo que la situación exigía.

Luego vienen las rectificaciones, y eso parece ser jodido. No es tan fácil inscribir alguien vivo desde hace unas horas que uno que respira desde hace 83 años (esto me recuerda a Benjamin Button). La señora funcionaria nos comenta que lo primero es saber quién cometió el error de darle de baja (como los coches inservibles), para saber dónde se hizo y a partir de ahí, solucionarlo. Cuando se mezclan varios organismos, dos Comunidades Autónomas y dos provincias, dan ganas de llorar. Hay otra posibilidad, según parece. Podemos ir al juzgado y pedir una fe de vida. No basta con llevar el DNI del viejo y su autorización firmada, hay que presentarse con él para que se lo crean. A continuación, con el papelajo tenemos que acercarnos a la sede de la Seguridad Social con el abuelo de nuevo en la mochila, que son muy descreídos. Por cierto, cuando hablo de juzgado me refiero al del pueblo extremeño en el que ha vivido desde siempre. Claro, para qué lo vamos a poner fácil, señores.

Después de reanimarle, burocráticamente hablando, viene el siempre sencillo y reconfortante suplicio de conseguir de la Administración un dinero que ésta debe. Pero eso será otra historia. Y pensándolo bien, dará para unos cuantos capítulos.

¡Ánimo viejo, les sobrevivirás a todos!

Paranoid escucha El Camino, de Nacho Vegas

4 de Septiembre de 2010

Prohibido jugar

Posted by Paranoid en Miscelánea | 19:08

Enorme plaza privada de uso público en Palencia. Suelo de cemento rodeado de un pequeño muro, perfecto para sentarse. En uno de los edificios que rodean el espacio, un cartel blanco con texto en rojo. Dice:

PROHIBIDO JUGAR CON:

- Pelotas
- Balones
- Patines
- Bicicletas

Luego que se aficionan al botellón.

Paranoid no tiene tiempo
Paranoid escucha Eiffel