20 de Mayo de 2009

Renta de Emancipación en la declaración

Posted by Paranoid en Miscelánea | 13:25

Me lo temía, me avisó hace un año gente que sabe del tema y lo he confirmado estos días: la Renta Básica de Emancipación (RBE) tributa. Es decir, Hacienda te envía los datos fiscales a casa y allí aparece. Cuando lo intentas incorporar automáticamente en el programa PADRE, no te deja (no trasladable, dice) pero si investigas, incluso si llamas a Hacienda, te comentan que lo tienes que incluir. ¿Dónde? Casilla 312, como otras ganancias patrimoniales. Una vez lo has hecho, el 30% del total que has cobrado, no sé si el porcentaje varía según el caso, desaparece del saldo final. Digo desaparece porque a mi me tenían que devolver. Como he recibido la ayuda durante 11 meses, esto significa que me penaliza unos 700 euros. En el caso de que la ayuda esté aprobada en 2008, aunque aún no haya es empezado a cobrarla, es conveniente también que incluyas el montante. Interesante.

Como decían a veces en Hora 25 de los Negocios, hasta aquí la información, ahora la opinión. Y lo que me siento, de nuevo, es ligeramente engañado. Me explico. Nadie dijo en un principio y claramente que esto iba a ser así. A mi me lo comentó una persona que sabe de estas cuestiones de la vida, pero ella lo sabía por lógica, por conocer estos temas, no porque así se hubiera anunciado. Así que luego haces unos cálculos y ves que de cada 210 euros que te dan (muchas gracias) luego tendrás que devolverle 63 euros a Hacienda. Un poco contrasentido, porque los recibo, en mi caso, porque los necesito, y puedo asegurar que si no terminaría cada mes ciertamente jodido. Pero luego me llega el palo. Me suena a la medida de los 400 euros, de los que recibí 200 y nunca más se supo. En teoría, en la Renta 2008 debería incluirse el resto, pero no me fío de nada.

Y si voy más allá de estas cuestiones, puramente materiales, me pregunto de todo. ¿Por qué Botín recibiría 2.500 euros de cheque bebe, lo mismo que yo? ¿Por qué yo cobro 210 euros de esta ayuda cuando estoy en el límite superior, y una persona que gana 12.000 euros recibe lo mismo? ¿Por qué mi padre ha disfrutado (siempre en teoría) de la rebaja de los 400 euros, tanto como yo? Es decir, bonitas medidas desprovistas de proporcionalidad en la que ganes millones de euros, 30.000 al año o 12.000, la cantidad es la misma. No me parece ni medio normal (expresión que me pegó hace años Ultrasónica). Por no entrar en el meollo de la subvención por comprarte un coche u otras cuestiones más recientes, tanto a escala estatal como a nivel autonómico.

Ahí queda. Zapatero no va a leer nada de esto, pero no le vendría mal.

Paranoid escucha No Te Va a Gustar.

14 de Mayo de 2009

TVE y el himno de España

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 11:29

Antes que nada he de admitir que no vi el partido de anoche. Volví de jugar el mío cuando el Athletic ganaba uno a cero, me deprimí en el momento que el Barça empataba, temblé cuando marcó el segundo y cambié de cadena. Un ratejo después ya llevaba cuatro…

El caso es que cuando escuché por primera vez la polémica del himno no caí en que, precisamente, era eso lo que iba a ocurrir. Dos aficiones, vascos y catalanes, pitando el himno de España en la final de la Copa del Rey, vaya mezcla. Luego, eso sí, celebraron el título. Hoy, cuando llego al curro, leo en los periódicos la cagada de TVE. Cagada, sí, y de las gordas. La maraña de mentiras, errores y rectificaciones que no sirve para excusarte por no hacer los deberes en el colegio, como para hacerlo con seis millones de espectadores.

Para quién no quiera leer el enlace, el resumen es el siguiente: suenan 50 segundos del himno español en Mestalla (Valencia). Justo en ese momento, TVE conecta con San Mamés (Bilbao), para pulsar el ambiente allí, al parecer se había reunido a miles de aficionados. Los asistentes al partido pitan el himno, como se había especulado. TVE vuelve a Mestalla cuando todo el embrollo ha finalizado. En el descanso, emiten las imágenes. Más bien el sonido (convenientemente disimulado) con aficionados modélicos en la pantalla. Un montaje, vaya.

Eso desde fuera. Desde dentro, el mandamás se huele el cotarro. Ordena al realizador a pinchar en San Mamés. Este lo hace (no sé si a regañadientes o no). Parte del equipo apoya la decisión (¡Por Dios, qué ultraje a España!), otra parte no (esto es la TV y es lo que hay, pitan y nosotros lo sacamos). Alguien avisa al mandamás de las consecuencias de su decisión: “Hay mucha gente que sabe lo que ha ocurrido, ¿mañana qué decimos?”. El mandamás se arrepiente (por las presiones, supongo) y busca excusa. “Error humano”, dice. “Lo emitimos en diferido durante el descanso”, añade. “Haced un montaje”, finaliza. Y vuelta a cagarla.

Y mientras, cuanto leo esto, me acuerdo de todo el lío de la financiación de TVE, de la supresión de la publicidad y de que esto nos va a costar más a todos (empresas y ciudadanos) para acercarnos a aquello de servicio público. Y me río, claro.

Paranoid escucha Bittersweet Symphony, versión del Instituto Mexicano del Sonido

Actualización: Este es el destino del mandamás, despedido. Un poco de responsabilidad nunca viene mal…

6 de Mayo de 2009

Orientación

Posted by Paranoid en Miscelánea | 10:26

He notado que mi orientación en los últimos meses ha mejorado, ahora es simplemente nula. Más inexistente aún sin un bonito navegador que me guíe, apreciado aparatito del que no dispongo por alguna clase de convicción o autoafirmación que no alcanzo a comprender. Total, que Google Maps, una impresora y a rezar por la ausencia de imprevistos.

Hace unos días volvió la emoción. Me puse la gorra de taxista y me lancé al ruedo, fui a buscar a Lau hasta una de esas avenidas archiconocidas que siempre creí saber dónde están pero nunca lo supe a ciencia cierta: García Noblejas (Madrid). Desde el curro, San Sebastián de los Reyes, una opción me parecía la más adecuada. Ale, a la caza y captura de la calle Alcalá (nótese que esta calle atraviesa prácticamente la Península). Me pertrecho, invoco a todos los dioses que conozco y allá voy, directo, todo seguido, sin equívocos hasta que me encuentro con flamante desvío por obras.

Antes de atacarme a mi mismo a mordiscos movido por la desesperación, decido preguntar a un señor gordo, pálido y ostentoso (o eso parecía) que viajaba en un coche gordo, pálido y ostentoso (éste seguro). Muy amablemente me indica que le siga a velocidad de vértigo en un interminable atasco, también se dirigía a la maligna y atestada Alcalá. Después de algunos minutos y de que un autobús urbano se entrometiera en nuestra recién nacida unión (“La prioridad o la vida, estúpido”), desemboco en una nueva calle. Alcalá, pone en la placa, la vibrante y ostentosa (en el centro) Alcalá. Me detengo en un semáforo y encuentro a mi pastor a mi derecha. Bajo la ventanilla, le agradezco su ayuda y me pregunta hasta qué número voy. “Alcalá es muy larga”, asevera. “Hasta Arturo Soria para bajar a García Noblejas”, contesto, como si supiera de qué hablaba. “¿A García Noblejas? Sígueme, que voy allí”, me responde.

Arranca. Arranco. Comienza a callejear y me introduce en una barriada extraña. Le sigo. Le pitan, me increpan, adelanta, consigo no perderle de vista (a duras penas), cambia de carril, me lanzo a lo suicida, se detiene, me limpio el sudor. Se dirige a mi: “¿Ves la rotonda? Pues tu avenida está por la salida a la derecha y también en la de enfrente. ¿A qué número vas?”. “Bueno”, contesto, “ni idea. A la parada del Metro”. Abre los ojos, suelta dos carcajadas con sus fauces muy abiertas y me dispara: “¿Qué, vas a mi casa? También voy allí”. Tras asegurarle que si me daba de cenar le acompañaba, después de dos o tres pirulas, continuamos nuestro camino común hasta el fin de los días.

Unos tres minutos y varios giros después (cuidado lo que le gustaba callejear al hombre), llegamos ambos a nuestro destino. Nos miramos, le agradezco el gesto y me dispongo a aparcar en un solar yonqui, yonqui todo él, cercano. No me sorprende que al bajar del coche, un todoterreno gordo, pálido y ostentoso esté aparcando a muy pocos metros…

Paranoid escucha Justo Después, de Eskorzo