26 de Abril de 2009

Dolor

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco), Miscelánea | 19:35

A menudo llega de improviso. Pocas veces se digna a avisar, aunque yo lo prefiero así, inesperado (si es que esto se puede preferir).

Se intuye enseguida su intención. Aparece con zapatillas a cuadros, bata y un set de mandos a distancia en su bolsillo, se sienta en su sofá preferido, tiene varios para elegir, y extiende su poder con total impunidad. Cada vez ataca una zona, aunque no es extraño que repita, y en cada ocasión con una intensidad. Si bien nunca conocí bien todos sus motivos, la fuerza de la rutina me ha llevado a aparejar algunas situaciones con su dolorosa visita.

Siempre comienza con un zumbido suave, casi imperceptible para la mente humana (porque de eso se trata, de mente humana), pero lo suficiente para perturbar. A partir de ahí, comienza a elevar la intensidad como si del volumen se tratase, sin ningún esfuerzo. Si me muevo, calambre. Si se atisba una ligera claridad, calambre. Si me agacho, calambre. Si me tumbo del lado equivocado, calambre. Si bebo cualquier cosa fría, calambre. Si me concentro, calambre. Si pienso, calambre. Si vomito, calambre. Si le ignoro, calambre. Si se aplica, grandes lágrimas se escapan por el ojo más cercano a su campamento base.

Todo deviene en una lucha desigual en la que sólo gano si le intercepto a tiempo, lo cual es prácticamente imposible. La única solución plausible, sumirme en la oscuridad, esperar inmóvil, dormir, desactivarme tanto como me sea posible. No regalar ni un ápice de energía a este ser que, sin entidad física, se adueña de mí durante el tiempo que él mismo decide.

Paranoid escucha No Happy, de Serafin

21 de Abril de 2009

A la inversa

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 0:18

Los días transcurren en una extraña penumbra más parecida a un estado de duermevela permanente que a una vida propiamente dicha. Las etapas son regulares. Salvo honrosos momentos de claridad, que los hay, la jornada transcurre en medio de una ardua lucha: actividad contra sopor, locuacidad contra mutismo, realidad contra un apacible mundo superior. Suele dominar la segunda opción. La vuelta a casa coincide con el punto álgido de la escala de grises hasta salir del Metro, momento en el que algunos bostezos disimulados devuelven la variedad cromática a mi interior. A mi disposición.

A partir de ahí todo continúa in crescendo. Es el proceso a la inversa, una especie de despertar tardío y sin sentido en el que ahora mismo no hace mella ni la clásica siesta vespertina-nocturna. Al menos así ha ocurrido durante las últimas dos semanas, aunque también aquí hay que discriminar entre ocio y el día a día laboral. Pero hoy vuelve a ser un buen ejemplo. Uno más. Como ayer, el jueves pasado o, en menor medida, el resto de las últimas divisiones del calendario.

El recuerdo es inalterable. Un cuarto oscuro ante mi (tan oscuro como que, si no lo estuviera, no creo que lo percibiera). Una cama con la almohada demasiado pequeña. Ningún reloj que me permita conocer el fatigoso paso de los minutos. Ningún entretenimiento que me permita aprovechar las horas de vigilia. Movimientos y más movimientos. Imprecaciones contra algún espíritu que seguro que anda próximo. Disconformidad absoluta, cansancio y nerviosismo. Dos ojos abiertos como si con ellos consiguiera alumbrar una solución en forma de brebaje mágico.

Mucho me temo que hoy tampoco lo hallaré.

Paranoid escucha Kashmir, de Led Zeppelin

10 de Abril de 2009

Fabricando noticias

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 9:37

Habrá tiempo para analizar, aunque sea por encima, el cambio de Gobierno, pero hoy me ha gustado el estilo de El País (ironía…). Resulta interesante ver como ‘acusan’ a Zapatero de no haber llamado a Magdalena Álvarez para comunicarle su cese en Fomento, para comentar después que ésta se enteró por la prensa. Tiene algo de lógica, este periódico publicó los cambios dos días antes de la fecha en que el presidente iba a anunciarlos. Es algo así como levantar la liebre y acusar al cazador de que se le escape, cuando éste no estaba ni preparado.

Por otro lado, y también en portada, una noticia de El Mundo – Hola (o Semana, lo mismo da) sobre Chaves. Espero que se la falta de noticias por la dichosa Semana Santa…

Paranoid escucha Cloud Cult

3 de Abril de 2009

Sueños (enésima edición)

Posted by Paranoid en Miscelánea | 16:38

Está visto que lo mío con los sueños va por temporadas. Hacía tiempo que no pasaba nada interesante en mi mente por la noche, pero los dos últimos días han sido interesantes.

La noche del miércoles pertenecía al ciclo gore. Lo primero que recuerdo es cómo intentaba morderme la uña del pulgar. A continuación, me di cuenta de que me había pasado un pelo. El dedo colgaba de un jirón de piel y se balanceaba de lado a lado. No sangraba, el corte era limpio y el hueso parecía más una tapa blanca de rotulador que un hueso. Mi frase era: “coño, las que armo”. Me desperté y no me quería tocar el dedo, no porque estuviera o no (‘sabía’ que no seguía ahí), sino para que no me doliese.

Por su parte, el sueño de esta noche pertenecía a la clásica mente cultureta. Me levantaba tranquilamente, con mi pijama agujereado a causa de cierto pegamento instantáneo, y me acercaba a la cocina a tomarme un café. Dentro de la estancia, que por cierto, era la del piso de Salamanca, hace como cuatro años, esperaba nada menos que Jostein Gaarder. Un genio, un dios, el amo de la literatura nórdica. Y no me paso. Cuando le vi, lejos de sorprenderme, le ofrecí una tostada y empecé a charlar con él de lo humano y de lo divino en nuestro inglés de españolitos. Porque soy de los que homogenizo, él hablaba igual que yo.

Qué emoción, qué soñaré esta noche…

Paranoid escucha Chinese Democracy, de Guns ‘n Roses