28 de Febrero de 2008

Campaña electoral

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 10:02

Lo he intentado. No quería hablar de política estos días, ni una palabra, ni un comentario. Pero al final no me puedo reprimir, así que…

Sujeto A, también conocido como Esperanza Aguirre o La Espe. Presidenta de la Comunidad de Madrid y ave de rapiña al olor cadavérico del señor Rajoy. Su administración ha recibido unas 23.000 peticiones de ayudas a la emancipación. Aseguran que los datos de 14.000 de ellas se han volcado en el sistema pero que, por problemas informáticos, ni se han cotejado, ni se han procesado ni, por supuesto, se han enviado al ministerio. Curiosamente, el resto de las consejerías encargadas de las tramitaciones no se han encontrado con esos problemas.

Ella vive en un palacete y no llega a fin de mes (dice). Yo vivo en un minipiso, y tampoco. Y por su soberbia y afán de utilización de su puesto para fines propios o de partido, menos aún.

Sujeto B, Ángel Acebes, prócer abulense de la dicción, el señor de las líneas de investigación. Le preguntan por las encuestas sobre el debate del lunes (todas ellas menos la de Losantos, supongo, dan ganador a Zapatero). Contesta que venció Rajoy pero que todos los simpatizantes nacionalistas, nacionalistas radicales y votantes de Izquierda Unida han dado su apoyo al actual presidente en funciones. Por eso los sondeos ponen a Zapatero en primer lugar. Entonces, estimado adalid de la inteligencia (que no dudo que la tenga… en algún sitio), quien salió mejor parado fue Zapatero, ¿no cree usted?

Escuchas estas declaraciones e irremediablemente piensas que este hombre se cree que somos todos tontos.

Paranoid escucha Sunny Afternoon interpretada por Sexy Sadie

25 de Febrero de 2008

¿Dictadura?

Posted by Paranoid en Miscelánea | 16:18

Entrevista en un diario (lo siento, no recuerdo cuál era) a la hija del Ché Guevara el pasado viernes…

Comentario tras una pregunta: Es decir, que seguirá una dictadura en Cuba…

Hija del Che: ¿Tú has visto algún dictador que se preocupe por la cultura de su pueblo, que aumente el nivel de salud de su pueblo y que exporte solidaridad? En Cuba se pueden tener opiniones diferentes, pero la verdad es una y no la puedes modificar. No puedes hablar de una dictadura cuando hay libertad de pensamiento, cuando hay una cultura que te permite ser libre. Un pueblo sólo es libre cuando es culto. El pueblo español, por ejemplo, ¿cómo puede sentirse libre cuando te dicen por televisión lo que tienes que comer? Cuando eres culto y puedes elegir, te sientes libre.

Me encanta la frase “en Cuba se pueden tener opiniones diferentes, pero la verdad es una y no la puedes modificar”. Me recuerda a muchas organizaciones, a algunos órdenes establecidos y a otros tantos regímenes que no vienen al caso, pero todos con un denominador común: El absolutismo como fin.

Paranoid escucha Agueév, de Mishima

20 de Febrero de 2008

La Fox en Madrid

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 16:16

Pues sí, ayer me acerqué a la Casa Fox (algo así se llama, si no exactamente) con interés no disimulado, he de añadir. Sorteé todos los impedimentos, sufrí la desagradable lluvia y disfruté de la compañía de Lau, Don Mazinger y Miss Cuéntame para recorrer la recreación de las series más importantes de la cadena que, dicho sea de paso, apenas veo.

Si utilizo alguno de los conceptos que vuelan alrededor de mí últimamente, la exposición resulta inmunda, patética, penosa e incluso deleznable. Si la calificase yo, bastaría con un mensaje de “no perdáis el tiempo”. La Fox ha montado poco más que un chiringuito en Alonso Martínez con lo que se supone que son escenarios de sus series más aclamadas: una cárcel de cartón piedra (Prison Break), una pantalla con fantasmas (Entre Fantasmas), un capítulo de Padre de Familia (lo mejor), una sala de vistas irrisoria (Shark) y las joyas de la corona. House y Anatomía de Grey aparecen juntas, en una misma sala separada por una mampara, en una suerte de construcción a tamaño 1/1 del hospital de la Barbie. Dentro, una pluriempleada jovenzuela te ofrece un zumo Heinz (nuevo, con tomate y cosas raras) y en las taquillas de los doctorcillos del Seattle Grace Hospital se pueden observar, al más puro estilo product placement sin vergüenza, varios botes de ketchup de la misma marca. Pero sin duda, la estrella del lugar es el avión de Perdidos (al lado de un Seat Ibiza). Maravilloso es entrar y toparte de frente con los servicios…

Paranoid escucha Better Man, de Pearl Jam

18 de Febrero de 2008

Ébano

Posted by Paranoid en Miscelánea | 16:30

Lo prometido es deuda. Comentario de Ébano, de Ryszard Kapuściński, pero en Mandarina Magazine, que tiene más sentido.

Paranoid escucha Dinero, de Los Piratas

14 de Febrero de 2008

Ruanda

Posted by Paranoid en Miscelánea | 17:17

El País publica esto la semana pasada.

Cuando se habla de genocidios en África, cuando cuentan los medios las historias de los desplazados en el continente (noticias que desaparecen con la misma prontitud con la que se nos muestran), yo siempre recuerdo las interminables filas de personas que salieron de Ruanda allá por el año 1994. Es la imagen que se me quedó grabada, imborrable y perdurable, imagino, para siempre. El paradigma de la barbarie en la zona (se entiende por zona a todo el territorio africano). Hace unos días, mientras leía a Ryszard Kapuściński (si, lo próximo que toca es comentario de todo el libro), por fin conocí un poco más a fondo lo que ocurrió.

En 1974 un hutu, Habyarinama, se hace con el poder de Ruanda tras dirigir un golpe de estado y se mantiene al frente durante 20 años. Hasta entonces, el poder había estado tradicionalmente en manos de los tutsis (15% de la población), dueños del ganado. Es decir, ricos. Los hutus (84% de los habitantes), trabajaban la tierra. Es decir, pobres, sirvientes y víctimas de un Estado opresor. Los twa, el 1% restante, no desempeñan un papel relevante.

Desde ese momento se forma una oposición formada por tutsis y hutus críticos con el Gobierno. Dado el carácter absolutista del Ejecutivo, los que no mueren o acaban en prisión huyen a Uganda, donde se organizan para “reconquistar” el territorio. Así pues, los tutsis crean un ejército (a la sombra del estamento militar ugandés), penetran en Ruanda con gran fuerza en 1990 y avanzan con celeridad hacia la capital, Kigali.

Ante la situación que se avecina, Habyarinama solicita ayuda a François Mitterrand, presidente de Francia, quien no duda (o al menos los hechos así lo demuestra) en enviar dos compañías de paracaidistas en su ayuda. Había que defender la francophonie de la invasión desde Uganda (angloparlante) por parte de los tutsis (angloparlantes). El auxilio surte su efecto y el ejército invasor decide retirarse.

Estos sucesos demuestran a algunos clanes hutus (eso piensan ellos) que los tutsis siempre amenazarán su país, por lo que proponen dos soluciones, destierro al Nilo (su lugar de procedencia) o genocidio. La segunda de las ideas la llevan a cabo de inmediato, pero de una manera especial: no sólo los militares participan en las matanzas, sino toda la población con las armas o los instrumentos que tengan a mano. El objetivo era astuto, si la totalidad de los habitantes ejecutaban a los tutsis y opositores al régimen, la totalidad sería culpable. No habría inocentes ni dedos acusadores. No habría ninguna conciencia limpia.

Durante tres meses antes de la entrada definitiva del ejército tutsi, en 1994, mueren en Ruanda entre 500.000 y un millón de personas de las más diversas maneras, tantas como la mente humana sea capaz de imaginar. Literalmente. Días después de la invasión, ríos de refugiados hutus huyen del país empujados por la incertidumbre que provoca el nuevo orden gobernante. Buena parte de ellos había participado en los brutales progrom.

Llama la atención que el autor del reportaje de El País escriba este fragmento: “Entre los cuatro millones de fallecidos en ese periodo en Ruanda destacan los asesinatos, torturas y desapariciones de nueve españoles, que realizaban labores humanitarias en campamentos de refugiados y se atrevieron a denunciar la barbarie de los miembros del Ejército Patriótico Ruandés (APR, en sus siglas en francés).”

¿Destacan porque eran españoles?

Paranoid escucha Mr. Beast, de Mogwai

7 de Febrero de 2008

Conversaciones

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 18:42

Un ejemplo de mis momentos de empanadas nocturnas:

Lau: (Suena un grito enorme a eso de las seis) ¿Has escuchado eso?

Paranoid: ¿Ehhhh? Si.

Lau: ¿Habrá sido Rosa? (nuestra querida compañera circunstancial de piso).

Paranoid: Bah, no creo, mujer (con toda la seguridad del mundo)

Lau: ¿Y quién va a ser si no?

Paranoid: Pues la vida.

Y a dormir. Casi nada.

Paranoid escucha Lady, de Serafin

6 de Febrero de 2008

Sin palabras

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 10:05

Leo esto y lo primero que pienso es “no puede ser, tiene que ser mentira, el titular seguro que lleva a engaño”. No tanto, por desgracia. Lo explican en el texto, no se trata de una “tabla”, un suelo de basura que se come el océano. Los científicos hablan de una “sopa” de basura que ahoga el Pacífico, que se mueve, que respira (aunque parezca un contrasentido), que se reproduce, eso es evidente, y que afecta a todo lo que le rodea.

Y tras leer noticias como ésta, después de escuchar gastos mareantes, ejemplos de innovación y a directores hablando de empresas avanzadas, casi me da la risa.

Luego pierdes la fe.

Paranoid escucha Your Time Has Come, de Audioslave

4 de Febrero de 2008

Retazos de una sociedad

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 15:29

Escena 1:

20:25. Línea 10 de Metro, estación de Gregorio Marañón, Madrid. Dos guardias de seguridad increpan a un sudamericano. El viajero, que no sabe a qué vienen las acusaciones, enseña su título de transportes. Los miembros de seguridad le indican que no puede permanecer así en el vagón (algo bebido) mientras el acusado contesta con bastante lucidez. Un joven español, con chaqueta de cuero, se enfrenta con los vigilantes. Uno de ellos, al verse atacado, responde de malas maneras que cuando se sepa las normas que rigen el transporte público, le hable. Los cuatro bajan en Chamartín, destino que no era el de ninguno de los dos usuarios. La noche anterior me topé con varios jóvenes no sólo borrachos sino con alcohol en grandes cantidades. Nadie se dirigió a ellos. Está escena se repite todos los fines de semana.

Escena 2:

20:36. Estación de Chamartín, Madrid. Recibo una llamada de mi vecino de abajo (¿de dónde habrá sacado mi número?). Me comenta que hemos provocado una gotera en su casa y me hace partícipe de todos los detalles. Me dice, además, que acaba de hablar con Lau (quien sí que estaba en casa). La llamo y me lo confirma, ha hablado con él y le ha dado la misma solución que yo, nos pondremos en contacto con el seguro. ¿Para qué me llama? ¿Es que Lau no se puede hacer cargo de lo ocurrido? ¿Es que no se fía de ella? ¿Es misoginia, machismo subyacente (su educación resultó siempre exquisita) o estupidez pura?

Escena 3:

20:55. Salida de la Estación de Chamartín, Madrid. Mi padre y yo nos disponemos a coger un taxi. Hay una valla y en ningún momento soy consciente de que (se supone) también existe una cola). Nos metemos por detrás de la barrera y nos subimos a uno de los vehículos, al que nos señala un conductor. Uno de los 15 libres que había. Viene un hombre de unos 45 años rojo de ira. Nos escupe que hay una cola (en ese momento soy consciente de ello) y que “vaya jeta que tenéis”. La forma de dirigirse a nosotros me molesta. Le comento que hay 20 taxis para que elija. Contesta: “Me cago en vuestra puta madre”. Por un instante, deseo que ese color rojo de su cara se convierta en un coágulo de gran tamaño. Se me pasa enseguida.

Paranoid escucha Bliss, de Muse

1 de Febrero de 2008

Frases (2)

Posted by Paranoid en Miscelánea | 9:57

Grandes momentos de la cultura popular:

Comercial Un-Tanto-Odiosa: ¿Y qué estás leyendo?

Paranoid: Un libro de Ryszard Kapuściński. Ébano.

Comercial Un-Tanto-Odiosa: ¿De qué va?

Paranoid: Kapuściński ha resumido en un libro sus vivencias en África mientras fue corresponsal de un periódico polaco. Mira, ahora mismo cuenta como tuvo que esperar varios días en pleno Sahara para que le recogiera un camión.

Comercial Un-Tanto-Odiosa: Buffffff. Vaya, nunca jamás me iría a trabajar a Rusia.

Es algo parecido a aquello de Turquía y Budapest. Similar la situación, porque las formas…

Paranoid escucha Cuatro jinetes, de Andrés Calamaro