24 de Enero de 2008

Rebaño

Posted by Paranoid en Miscelánea | 9:45

Imagina que formas parte de un rebaño que se refugia del viento en las tres paredes mirabeleñas (así se llama el lugar). No puede decirse “imagina que eres una oveja” porque no, tu destino es siempre ser miembro de un rebaño. Junto al aullar del aire y a los sonidos erráticos de ciertos animales, cuando menos te lo esperas escuchas un ruido diferente, un tanto destructor, como de homínido que hace miles de años decidió ponerse en pie, creérselo y pensar que es diferente. Un temblor recorre el rebaño, esa comunidad abocada al fracaso de la impersonalidad. No hay ningún indicio que permita pensar en negativo. El pasto es bueno, el tiempo en general también y el dueño parece que se ocupa más de su vecina que de los animales. Ligera autogestión, vaya, y en la autogestión suele estar la felicidad. Pero algo ocurre. Un relámpago de inseguridad se propaga con la facilidad de la conducción del cobre y los miembros se agitan inquietos. Aparece una cabeza humana más allá de la pared norte y el poco optimismo que resistía se desmorona sin resistencia.

Paranoid escucha Strip the Soul, de Porcupine Tree

21 de Enero de 2008

Frases

Posted by Paranoid en Miscelánea | 11:30

“Tiene una torrija física impropia”, dicho por uno de esos comentaristas extranjeros que nunca terminan de aprender el castellano, tiene cierta gracia.

Paranoid escucha Sexy Sadie

17 de Enero de 2008

Previsión

Posted by Paranoid en Miscelánea | 18:00

El Ayuntamiento de Sevilla ha prestado una vivienda a una anciana de 116 años aunque sólo por seis meses (prorrogables).

¿Le inquietará el límite temporal?

Paranoid escucha The Pretender, de Foo Fighters

10 de Enero de 2008

Vendetta

Posted by Paranoid en Miscelánea | 1:35

¿Saben ustedes lo que significa “no tener vida propia”? Con toda la literalidad que encierra la expresión. No respirar, no pensar, no vivir, no hablar por mi mismo, no opinar, no disfrutar… Por supuesto, tampoco se sufre, ni se llora, ni se atraviesan esos momentos complicados que veo a mi alrededor, pero es que aún así, aún con esos pequeños detalles negativos de por medio, si me hubieran dado opción…

Dicen ciertos “iluminados” que alguien o algo sólo existe de verdad si tiene un hueco en la mente de los demás. De la misma forma, si ese alguien o algo muere pero continúa en esos cerebros metafísicos, se podría decir que todavía no ha perecido del todo. Yo siempre lo he tenido claro, sólo vivo en la medida en la que él me permite vivir. Es difícil, se lo aseguro. Uno se siente marioneta, pelele, carne perecedera de un espectáculo en el que el público se ríe tanto de ti como contigo. Y así día a día, año a año. Por cierto, ni que decir tiene que cuando ese mismo respetable ya no muestra interés, tú lugar es el cajón, frío y oscuro, en compañía con otros seres que en ocasiones despedí con indolencia cuando me precedieron.

Esta vía muerta, esta realidad con fecha de caducidad, duele. Y quema. Y se acumula. Y un día, te hace explotar. ¿Conocen la sensación de que una mano, ni mucho menos invisible, le maneje por completo desde su interior? No, ¿verdad? Pues es bastante hiriente para el amor propio de una criatura que incluso, si hablamos con propiedad, no debería contar con esa cualidad tan humana. Un traje ridículo, un sombrero estúpido, una voz resquebrajada y un enunciado acompañado por un gesto soez resumen mi triste existencia, paralela a la de los que me han prestado todo su apoyo (dicho esto con disimulo por temor a posibles represalias judiciales) desde hace unas semanas.

Y ahora, de nuevo, me veo abocado al anonimato. Me hallo en esa frontera recurrente que separa la vanidad del sentido común (conceptos ambos que para mi no significan nada). Si me oculto, no compartiré con nadie ese hecho del que tan orgulloso me siento. Si alardeo, sé que muchos me aplaudirán mientras pago el precio de la justicia (de nuevo, no veo como ésta última podría empeorar mi situación). Tras una intensa deliberación, he optado por lo primero mientras observo como evolucionan las cosas, como se cierra el cerco en torno a un culpable inexistente. ¡Qué se lleve la gloria!

Sr. Rockefeller.

Paranoid escucha Rock of Gibraltar, de Nick Cave.

7 de Enero de 2008

De princesas y duendes

Posted by Paranoid en Cementerio de los libros olvidados | 1:40

Me ha vuelto a ocurrir, he leído atropelladamente (un cuento en este caso) arrastrado por las ganas de conocer, de sumergirme, de imaginar situaciones que, además, han sido escritas para mi. Sé que leer así no es lo correcto, que puedo obviar detalles y deslizarme sin control sobre pasajes que seguro que merecen mayor atención, pero también me gusta pensar que esto sólo sucede de la mano de la emoción, de la sorpresa más absoluta y del atractivo literario.

¿Qué destaco? La originalidad, la ausencia de cursilería (a pesar de las amenazas) y las conexiones (no me preguntes por qué), que en algún caso me han llevado a pensar en Gaardner. Me suena la intención de la princesa de plasmar en las palabras cada una de las sensaciones que nos puede provocar una imagen, cada una y su conjunto, claro. Reconozco en mi ese deseo y recuerdo también la dureza de la relectura y el fracaso descriptivo. Admito además que mis dedos han estado a punto de marcar las esquinas de alguna página (doblez = me llama la atención = esa frase-situación me la guardo = ¿se me ocurriría a mi?). Me admira lo que escribes y me averguenza, en cierta manera, que yo no haya sido capaz de hacerlo.

Pido perdón por la lectura presurosa, un perdón con la boca pequeña porque tiene fácil solución.

Paranoid escucha Karma Police, de Radiohead

4 de Enero de 2008

Del estrés y otras debilidades humanas

Posted by Paranoid en Miscelánea | 12:39

Resulta que ayer entré en una tienda y me estresé. ¿Y qué? diréis, pues que me estresé muuuucho. Podría ser normal, porque en navidades los comercios normalmente ponen nerviosos a los clientes con villancicos, aglomeraciones… pero es que no era eso, más bien todo lo contrario. No había ni dios. O no había nadie comprando, porque aquello se llenaba con una rapidez…

Entramos y cuento así, rápidamente, como unos siete dependientes (el sitio es pequeño, no creáis). Catorce ojos mirándonos mientras nuestros cuatro ojos observan lo que hay y los dos míos contraatacan de reojillo. De repente se acerca uno de ellos (asombrosamente parecido a Zidane) y revolotea, sin decir nada (creo que ni respiraba), pero revolotea. Me empiezo a alterar. Cuando Lau elige un collar extraño, el tipo ya pregunta que si deseamos algo. LLAMAR POR TELÉFONO, no te jode. ¡PUES CLARO! Lau le pide un espejo para ver como queda ese collar (extraño) y Zidane nos contesta “ummmm bueno, tenemos uno pero está roto” y se larga a por el espejo (roto). Tras esta frase, el que parece que manda por allí le dice algo tipo (saca el que está bien, capullo) mientras una de las dependientas, con enormes ojeras NEGRAS maquilladas (seguían siendo negras) le dice a Lau que si se mira en una estantería de metal igual ve algo. “Una estantería de metal”, pienso yo.

Mientras, aquello se iba llenando de gente, más gente aparte de los dependientes, charlando como si fuera eso un bar o una reunión clandestina de la secta de los Espejos Rotos. Lau se decide a comprar el collar (¿he dicho que era extraño? era chulo) y claro, una vez tomada la decisión, se lo comunicamos vía oral al jefe malo malísimo. Allá vamos, a las calderas del averno (el mostrador) mientras Zidane aporrea la caja registradora sin dejar de sonréir y con alguna perla de sudor (¿es o no es Zidane?). Una de las trabajadoras del lugar, en un alarde de trabajo en equipo, se decide a envolver el collar (extraño). Agarra un trozo de papel color Amena, lo parte, los manipula brevemente (muy brevemente) y nos devuelve el collar (ummmm, poco convencional) con una mueca de alegría por la labor bien hecha. Lástima que no haya sacado una foto del elegante resultado perpetrado en 2,7 segundos. Justo en ese momento, me doy la vuelta e intento salir entre ligeros ataques de ansiedad, agudizados por la sensación de que allí había más gente que en la manifestación de la Iglesia del pasado fin de semana (1.233.987 personas en la tienda, según Esperanza Aguirre). No veáis qué bocanada de aire cuando conseguí mi objetivo. Y que estrés…

Por cierto, al final el ex futbolista sacó un espejo. ¡ROTO!.

Paranoid escucha Gold Lion, de Yeah Yeah Yeahs

3 de Enero de 2008

Llamazares

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 9:18

Puedo pecar de radical, pero es que me encanta la forma de definir todo esto de Gaspar Llamazares: “Cría obispos y te sacaran los ojos”.

Ahí es nada.

Paranoid escucha Zeitgeist, de Smashing Pumpkins