28 de Noviembre de 2007

Transporte público en Madrid

Posted by Paranoid en Miscelánea | 13:28

Ser usuario del transporte público en Madrid es algo semejante a las doce pruebas que en su día tuvieron que pasar Asterix y Obelix a propuesta de Julio César. Da igual en lo que te montes, si tiene ruedas y depende del Ayuntamiento o de la Comunidad, crea un campo de fuerza a tu alrededor y rellénalo de buen rollo o, simplemente, échate a llorar.

METRO

“El Metro de Madrid vuela” , dice el eslogan. Los taxistas se carcajean (y se frotan las manos) ante el lema. Los viajeros tiemblan. Aquí, cada mañana se convierte en un ejercicio de emoción. Cientos de escalones después de entrar en la estación te puedes encontrar con tres cosas: que el tren aparezca y se vaya con toda normalidad (dedos cruzados), que llegue, abra sus fauces, te trague y se quede ahí mientras reposa su mal despertar o que arranque para detenerse decenas de veces en medio de la oscuridad. En ese momento es cuando más estúpido te sientes. Tanto correr, tanto madrugar, tanto salir de casa sin apenas desayunar para luego buscar restos rupestres en las profundidades de la línea 6.

CERCANÍAS

El mundo Cercanías carece de la emoción del Metro pero ofrece otros encantos al usuario. Normalmente ocurre que viene o que no viene. Con sus variantes, eso sí. Puede asomar a tiempo por el túnel (yo es que como lo espero en Príncipe Pío…) o puede no hacerlo y saltarse una frecuencia o dos. Aunque a mi personalmente lo que más gracia me hace es cuando se anuncia su entrada en cinco, cuatro o los minutos que sean y cuando llega a cero, el contador se pone de nuevo en quince. Les falta un “era coña” o cantar a coro el “inocente, inocente”. A nosotros nos falta montar unos disturbios estilo The Simpsons y quemarlo todo. En este punto, quisiera pedir disculpas a la chica a la que he clavado hoy la rodilla en el riñón. Al conductor no le habían dado el carné en una tómbola, no, es que no lo tenía.

AUTOBÚS

Propongo un ejercicio práctico. Acercaos a Avenida de América con la intención de, por ejemplo, viajar hasta Torrejón de Ardoz. Buscad en los pivotes informativos un autobús que tenga parada en la localidad, esperad la aparición del vehículo y subid. Por mucha apariencia de espídico perdido que tenga el conductor, subid. Pagad el importe sin especificar hasta que punto del itinerario vais. Comentadle al chófer, dos minutos más tarde, que no os dirigís al final del recorrido, sino a Torrejón. Intentad convencerle que en el panel pone que si efectúa parada, que no es problema vuestro que el diga que no. Bajad (comentadle que su educación deja mucho que desear). Subid en el que el tipo con las pupilas enormes señalaba con pulso de Juan Pablo segundo. En ese instante, intentad reclamar la diferencia que os corresponde del billete. Decidle al tío que os gustaría reclamar y escuchar la contestación: “Hacedlo en destino”. Pensad que es domingo…

Paranoid escucha Snibe, de Sunny Day Real Estate

26 de Noviembre de 2007

Ahorro Ikea

Posted by Paranoid en Miscelánea | 18:43

La política de contención de gastos de Ikea llega a límites insospechados (todo sea por salvaguardar nuestras cuentas corrientes, ¡Oh! Amados salvadores). Resulta que si solicitas que te transporten los muebles tienes que dejar tu número de móvil en la petición. ¿Para que te avisen del momento en que te lo llevan? No, para que te dejen una llamada perdida si no estás en casa.

Sí, sí, una llamada perdida. Hay que ser cutre.

Paranoid escucha pasar coches.

23 de Noviembre de 2007

Dedos Extraterrestres

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco), Miscelánea | 9:42

Me veo los dedos verdes. Llevo así toda la mañana. Me comenta la Mujer Tirita que no debería darme miedo a no ser que antes no fueran verdes. Y es que antes eran de color dedo.

Necesito dormir.

Paranoid tararea Penélope, de Joan Manuel Serrat (aquí y en la China Popular, oiga).

20 de Noviembre de 2007

Valentía

Posted by Paranoid en Miscelánea | 11:46

Por primera vez, y sin que sirva de precedente, voy a reconocer y admirar públicamente la valentía de nuestro monarca el rey don Juan Carlos. Decir lo que dijo a Chávez, sin tapujos, delante de él, es digno de alabanza. Sobre todo después de comprobar la inmensa mano que tiene este hombre…

Manolarga

¿No os recuerda a Boomer?

Paranoid escucha Yo soy el presidente de la escalera, de Standstill

19 de Noviembre de 2007

Grandes Momentos

Posted by Paranoid en Miscelánea | 15:46

Sujeto A: Pues sí, operaron a mi hija y le quitaron una de esas cosas, una trompa de… ¿Cómo se dice?

Sujeto B: Una trompa de farlopia (totalmente convencido)

Sujeto A: Sí, eso.

Sujetos C y D (es decir, Don Mazinger y Paranoid) por los suelos de la risa.

Y así transcurre el día en este nuevo trabajo. Relajados.

Paranoid escucha Verano fatal, de Nacho Vegas

16 de Noviembre de 2007

Elena la mileurista

Posted by Paranoid en Miscelánea | 14:22

No dejo de pensar en los malabarismos que tiene que hacer la infanta Elena para pagar la nueva casa a la que se ha trasladado. ¿Alquiler, manutención propia y de sus dos hijos con unos mil euros? Porque trabaja en un colegio privado ¿no? Digo yo que será mileurista…

Paranoid escucha cantar a su compañera de trabajo
Paranoid tiene sueño

15 de Noviembre de 2007

Noticia de un Secuestro

Posted by Paranoid en Cementerio de los libros olvidados | 17:26

“Desde la primera semana los rehenes habían sido separados en tres grupos y en tres casas distintas: Richard y Orlando en una, Hero Buss y Juan Vitta en otra, y Diana y Azucena en otra. A los dos primeros los llevaron en taxi a la vista de todo el mundo por el tráfico endiablado del centro comercial mientras los buscaban todos los servicios de seguridad de Medellín”.

“No era para menos, en una casa donde cada cierto tiempo llegaba un emisario con las alforjas llenas de billetes para los gastos, y sin embargo estaban siempre en apuros. Los dueños se apresuraban a gastarse todo en parrandas y chucherías, y en pocos días no les quedaba ni con qué comer. Los fines de semana hacían fiestas y comilonas de hermanos, primos y amigos íntimos. Los niños se tomaban la casa. El primer día se emocionaron al reconocer al gigante alemán que trataban como a un artista de telenovela, de tanto haberlo visto en la televisión. No menos de treinta personas ajenas al secuestro le pidieron fotos y autógrafos, comieron y hasta bailaron con él a cara descubierta en aquella casa de locos donde vivió hasta el final del cautiverio”.

Algo que impresiona de Noticia de un Secuestro (Gabriel García Márquez) es la naturalidad con que la sociedad colombiana asumía la violencia y los secuestros. La sociedad, los precursores y los ayudantes sin importancia. Estos dos párrafos son sólo eso, sendos ejemplos de una realidad que se repite a lo largo de toda la narración.

Paranoid por fin retoma este rincón
Paranoid no escucha nada
Paranoid ve el otoño desde su ventana