30 de Diciembre de 2006

A noventa céntimos

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 2:36

Una maraña de estrellas fluorescentes brilla en el techo mientras la música se repite de forma cíclica y absurda. La falta de nexo sonoro combina, sin embargo, con el entorno. Pósteres pretendidamente heavies recubren las paredes (el cubismo ha llegado a las portadas de Iron Maiden). Videojuegos anticuados, un futbolín de Gento y Santillana y servicios medievales completan el conjunto.

Dentro, las novedades fluyen tan rápidas como la cerveza. Trabajos, vivencias y anécdotas en viaje de ida y vuelta. En tres horas condensamos cinco años y nos preparamos para los cinco siguientes. Afloran los deseos y las promesas. Los buenos propósitos inundan nuestra parte del local y luchan por desbancar al humo de los porros. “Todo sea por nosotros” y “llámame cuando vuelvas” se repiten como los éxitos de los 40, frases lanzadas con intención pero sin base real. Dos semanas más tarde habrán pasado al olvido, igual que lo han hecho siempre, sin pena ni gloria, sin dolor ni adicción, sin motivo y sin necesidad.

Un lustro después nos volveremos a encontrar y todo resonará de nuevo. Caras de asombro, sorpresa ante los cambios (la misma que la última vez) y promesas con fecha de caducidad camparán de nuevo a sus anchas mientras esquivan decenas de botellines de Mahou. A noventa céntimos, por supuesto. Porque hay cosas que parecen no cambiar.

Paranoid escucha Dios Oppenheimer de Pal
Paranoid tiene hoy otro reencuentro
Paranoid brinda por ellos

26 de Diciembre de 2006

Frases míticas

Posted by Paranoid en Miscelánea | 1:32

Frases míticas para una mañana de sueño tras tres horas de viaje:

Madre paranoica a señora: “Pues si hija, a ver si empezamos el 2007 con buen pie”. A esta mujer le amputaron una pierna, a la altura de la rodilla, hace unos meses…

Amiga a familia paranoica (y dependienta): “Tu la pillaste jovencita, sin estrenar (se dirigía a mi padre), más buena ella… yo no, yo es que era una pendona, ¡anda que no estaba usada ya ni nada!”. Esto, a voz en grito y repetido en una especie de bucle infinito.

Abuela paranoica a mí mismo: “Antes los hombres llevaban el pelo corto, iban pelaos (afeitados) y no llevaban ni pendientes ni anillos ni ná. Pero yo no te digo ná, por mí puedes hacer lo que quieras…”

Como para no pasármelo bien. Todo esto la misma mañana de llegar. Allí la gente tiene una manera especial de ver la vida. Bueno, al menos muy diferente que aquí.

Paranoid escucha Ihop, de Luna
Paranoid mañana va a necesitar veinte cafés
Paranoid tenía que estar en otra parte de Pucela

20 de Diciembre de 2006

Sincera preocupación

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 0:58

En el PP están preocupados. Miles de latinoamericanos permanecen atrapados en los aeropuertos mientras Zapatero y sus secuaces no consiguen solucionar la crisis de Air Madrid. De hecho, entre los adoradores de la gaviota empiezan a sospechar que lo hace aposta, que los desprecia (algo que, según aseguran, no pasaría si fueran españoles, noruegos o suecos). Vaya, que la culpa de que no estén en sus casas o de vacaciones es del Gobierno español. Están preocupados, si. Y empiezan a pensar en contratar personal del servicio para cubrir sus bajas (personal que luego querrán que desgrave en la declaración de la renta).

A mí, esta forma de hacer política es que no me convence nada.

Paranoid escucha Dosis, de Fon Roman
Paranoid piensa que el liberalismo ya no es lo que era
Paranoid necesita dormir más

15 de Diciembre de 2006

Levántate y anda

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 10:16

La verdad es que no tenemos que sorprendernos. ¿Quién no se ha hecho pasar por menor para pagar menos en el cine? ¿Quién no ha entrado con el carnet de un amigo mayor en una discoteca? ¿Quién no se ha librado de la cárcel tras simular que en el momento del “accidente” era menor”? Lo del marido de la edil popular en la manifestación de las víctimas de ETA no es más que una chiquillada…

Una situación que, por cierto, me recuerda a un comentario escuchado en la marcha de protesta en Salamanca contra la devolución de los papeles de Cataluña. Pasa frente a nosotros (yo acudí por curiosidad) el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y pregunta un hombre de Zamora que estaba a mi lado: “¿Quién es?”. Su compañero replica, acertadamente: “Es el presidente de la comunidad?”. “Ah, ¿pero no es Juan José Lucas el presidente?”. Había salido del Gobierno hací ya como seis años. ¿A que viene esto? A que cuando las manifestaciones se profesionalizan, pierden buena parte de su valor. Y con profesionalizar me refiero a eso, a autobús, bocadillo y no saber de que va el tema. O a ocupar un lugar privilegiado e ir en silla de ruedas para no cansarse “debido a mi cojera”.

Paranoid escucha Go Cain de Najwa Nimri
Paranoid esta muy de viernes
Paranoid teme la noche de hoy

14 de Diciembre de 2006

A diez mil pies

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 0:49

Atasco en la Ronda Este. Un avión pasa sobre nosotros. Luces blancas y rojas parpadean en la noche mientras las estrellas se asoman con pudor, aún no se sienten en su territorio. Pienso en la gente del avión, en sus vidas, en sus situaciones personales, en su punto de partida y su destino. Avanzo cincuenta metros en mi mundo y diez filas de butacas en el suyo. El 54E lee a Kurt Vonnegut mientras escucha a Diabologum. La 25C duerme con un periódico en el regazo. El 78A mira por la ventanilla y se estira, tiene vacío su asiento contiguo. Lo ocupo (abajo, recorro diez metros y se enciende la reserva) y decido no preguntar. No quiero saber adonde vamos, sólo cerrar los ojos y aterrizar diez horas después, lejos del ruido, del humo y de la furgoneta de la última rotonda. Una ciudad conocida o por conocer. Un lugar perdido. Una vía de escape de verdad, diferente, en donde nada se asemeje a lo que deje atrás. Y todo, a diez mil pies de distancia.

Parece tan fácil…

Paranoid escucha The House Of The Rising Sun, de Muse
Paranoid no tiene ganas
Paranoid ya tiene el segundo número

11 de Diciembre de 2006

Pinochet

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 9:33

Va el hombre y se muere justo el día internacional de los derechos humanos. Siempre tuvo buen humor. Uno de sus chascarrillos más recordados será aquel de “pasa al estadio, verás que fiesta dentro”. Está al nivel, me atrevo a decir, del ‘Encarrrnáaaa’ de Martes y Trece. La gente era escucharlo y morirse de risa. Bueno, de eso y de un tiro en la nuca. En el fondo, Augusto era un tío con gracia. En el fondo del mar y con zapatos de cemento, como decía uno.

Unos chilenos le daban esta noche las gracias. Espero que lo hicieran por su fallecimiento.

Paranoid escucha Are you gonna be my girl, de Jet
Paranoid tiene frío, mucho frío
Paranoid necesita un puente

4 de Diciembre de 2006

Pesimismo

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 23:33

Y qué si hay pesimismo. A estas alturas todos sabemos que existe, que está ahí y da zarpazos de vez en cuando. Quiere dejarse ver y avisar de que no se olvida de nosotros. Por pura vanidad. Tiene la plena seguridad de ganar y la verdad, tal y como están las cosas, razón no le falta.

El optimismo exacerbado es un fraude. Aquello que se llama felicidad no se consigue por decreto, deseo expreso del Papa o resolución de la ONU. Ser feliz por convicción te lleva, de hecho, a la infelicidad temida. Claro que no sabemos qué es mejor, aunque algunos lo empezamos a atisbar. Ir por la vida sin cruzar nunca la línea de lo positivo no puede ser bueno. Al fin y al cabo, el pesimista pocas veces se ve sorprendido. Sabe en cada momento a lo que se enfrenta.

Es como ver llegar el terraplén a cada momento a sabiendas de que tus frenos algún día te fallarán. El optimista no. El optimista ve el terraplén de reojo y se convence de que no estaba allí, de que lo ha salvado con una pericia nunca vista y, en tercer lugar, de que sus frenos funcionan perfectamente. Es decir, interioriza para él solo la inexistencia del escarpado desnivel. Tanto como para, además de negar la realidad, poner un par de soluciones al problema. Por si acaso.

La primera vez que pasas cerca del borde abres los ojos más de lo normal y te preocupas. La segunda vez, sonríes con suficiencia. La tercera, ni lo adviertes. A la enésima ocasión, cuando te das cuenta la historia ya no tiene mucha solución.

El pesimismo campa a sus anchas.

Paranoid escucha una recopilación especial de Nacho Vegas
Paranoid espera dormir algo hoy
Paranoid se siente más realista que otra cosa

1 de Diciembre de 2006

Revista para los Unys (2)

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 0:54

Después de la nimiedad de las adjudicaciones de pisos en Valladolid (me comentan que empiezan a aparecer pegatinas por aquí: “yo también quiero un piso como el del hijo del alcalde”), volvamos al tema.

Estáis ansiosos y no podéis dormir a gusto desde hace tres semanas. No, no lo neguéis, se os nota demasiado. Sobre todo a vosotras. Contáis las horas, que digo horas, los minutos que quedan para acabar el plazo (no fijado) y, esa cuenta a atrás, ha llegado a su fin. Aquí tenéis, mujeres de la blogosfera, el documento inédito, merecedor de menciones en todas las universidades, próximo material de estudio para psicólogos: Consejos para liar al tío que te mola de la Revista para los Unys.

La de juego que va a dar este número…

Paranoid escucha Deanna, de Nick Cave
Paranoid puede que escriba sobre la película de hoy
Paranoid va a soñar con los dominios