Empatía
Imaginad por un momento que llego a un curro el primer día de trabajo. No se, por ejemplo, a un periódico. Me siento, me pongo a escribir, me rompo el tendón de un dedo y me cojo la baja. Después de unos meses sin trabajar (es un caso hipotético, estaría en un periódico pero con contrato indefinido y no me echarían por algo así), volvería a la redacción y, en mi primera jornada triunfal, metería al diario en un juicio injurias y las instituciones dejarían de contar con nosotros por mentiras (mentiras mías, se entiende). Trece horas después de comenzar el día, así funcionan los medios, llegaría a casa, me tiraría en la cama y me sentiría igual que Woodgate tras su inigualable debut del jueves.
Paranoid escucha Le Conditionnel, del homenaje a Léo Ferré
Paranoid siente una lucha de neuronas en su cabeza (lo mismo es simplemente jaqueca, quien sabe)
Paranoid está de fin de semana, como siempre