25 de Abril de 2005

Diario de Patric… estoooo, de Paranoid

Posted by Paranoid en Uncategorized | 15:53

Me duele la nariz. Si, eso, me duele. No digáis que no es noticia porque si lo es. A ver, ayer no me dolía y hoy si, con lo cual es nuevo. Somos cuatro los que escribimos aquí y a uno le duele, así que se puede decir que al 25 por ciento de los calderos nos duele la nariz, y es un porcentaje importante… Posiblemente, me diréis, no le importe a nadie. Es cierto, pero ya me contaréis quien se lee las paginas que los periódicos dedican a los plenos de los Ayuntamientos, por ejemplo, y salen todos los días que hay…
A todo esto, lo de la nariz iba porque claro, me duele y me fui a mirar que me pasaba y, aparte de no ver ningún motivo aparente para el dolor, pude comprobar lo que ya constaté hace un par de meses: Uno de los agujeros de mi nariz es ligeramente más grande que el otro. Aquella vez hice trabajo de campo y vi que el mío no se podía considerar un caso único pero el universo de prueba no era demasiado fiable. Que miedo…

Paranoid escucha Galvanize, de Chemical Brothers
Paranoid medita sobre su nariz y se alegra de que los otros dolores ya han casi desaparecido
Paranoid está de enviado especial en su propia ciudad (sensación extraña)

25 de Abril de 2005

De repente, la ciudad parece generosa

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 1:30

¿Que se puede esperar de especial de una ciudad donde has vivido durante 22 años de tu vida? Se puede esperar una voz metálica y más neutra que la decoración de un hospital. La parada de un tren y la llegada de una visita, planeada pero no por ello menos ilusionante, embutida en unos vaqueros claros y salpicados de agujeros. Una tarde perfecta de cafés y cañas con los amigos y una nueva integrante en el grupo. Una noche que empieza buscando la cercanía más absoluta, continúa con sabor a Habana 7 con limón y algún que otro zumo de cebada y se acompaña con un recital de buena música patrocinado por Zero y La Rúa. Un despliegue de complicidad máxima entre sudores, susurros y líos de sábanas que da paso a una nueva victoria de Alonso sobre el tipo de la miraba impasible y la sonrisa perdida. Un paseo por la ciudad, dividida hoy en zonas 5, 6 y 7, bajo la lluvia a veces, bajo el cariño siempre. Un café, enésimo café, frente al pulmón más verde de la ciudad más gris. Una vuelta a los orígenes, al mismo lugar donde renació esa sonrisa extraña que, al parecer, todo el mundo sabe que significa. Una relativa locura que, de haberse llevado a cabo, me hubiera llevado a perpetuar mis dolores, benditos y mágicos dolores. Unas miradas extrañadas mientras sonrío, corro de puerta a puerta y me cuelgo de la barra para llevarme un beso que guardo en lo más profundo de mi ser, con la misma ilusión que el primero y la misma necesidad que el último.
Qué se puede esperar de una ciudad que ya no es la tuya y que te recompensa todos esos los años de hastío e impasibilidad con un cierto anonimato, suficiente como para mostrar físicamente lo que se puede percibir con sólo seguir la línea de nuestras mirabas cómplices y repletas de contenido…

Paranoid escucha Y después qué, de Celtas Cortos
Paranoid se va a meter en una cama que le engaña con su olor
Paranoid busca soluciones mientras piensa en una escapada a un lugar al qué sólo una persona le pueda seguir

24 de Abril de 2005

Parecidos razonables

Posted by Paranoid en Uncategorized | 22:53

Lalau y yo cada vez nos parecemos más al dúo que forman el Abuelo Cascarrabias y Ultrasonicaaaauuuuuuaaaahahhhhh
(lease con entonación viciosa y orgásmica)

Paranoid no quiere separarse de Lalau (ni Lalau de él)
Paranoid ha dormido poco (Paranoid 3- Lalau 5)
Paranoid escucha Yo me bajo en Atocha, de Sabina, y su mente se traslada a una cama dominada por agujetas y caras de sueño

22 de Abril de 2005

En el cónclave

Posted by Paranoid en Uncategorized | 14:58

Hoy por la mañana, en un ataque de fe -muy propio de estos momentos- algún ente extraño se ha acercado hasta mi cama para hacerme una revelación inédita de uno de los momentos del cónclave.

Francis Arinze: bueno, y al final, ¿a quién has votado?
Rouco Varela: A Razintger. ¿ Y tú?
Francis Arinze: ¿yo? a Bart Simpson.

Ultrasónica ha comido hoy lentejas, comida de viejas.
Ultrasónica sueña con un fin de semana de borrachera. Esta juventud…
Ultrasónica escucha , de Julieta Venegas.

16 de Abril de 2005

Diálogo con besuga

Posted by Paranoid en Uncategorized | 21:39

Yo: ¿Aqualia? Buenas tardes, le llamo de La Gaceta de Salamanca. ¿Me pueden dar unos datos del reventón de esta mañana?
Aq: Si, claro, un momento (pasa la llamada que, desgraciadamente vuelve a la misma operadora, en adelante, Pepita)

Pe: Mire, dejo recado en el Departamento de Prensa. ¿Me ha dicho que llamaba del Ayuntamiento de Salamanca?

Yo: No, de La Gaceta de Salamanca.

Pe: ¿De la Junta de Salamanca?

Yo: No, de LA GACETA DE SALAMANCA

Pe: Ahhh, del Grupo Zeta en Salamanca.

Yo: Si, eso mismo… (hay que joderse)

Paranoid ha tenido ganas de hacer el mal esta tarde
Paranoid escucha Segundo Plato, de Los Planetas
Paranoid no sabe, ahora mismo, si prefiere a Los Piratas o a Los Planetas

16 de Abril de 2005

Oiga, que lo siento mucho, pero le voy a robar…

Posted by Paranoid en Uncategorized | 12:59

Pues resulta que tengo un amigo, que es más conocido que amigo, todo hay que decirlo, que vive en Leganés, y que el domingo pasado me estuvo contando historias relacionadas con su coche que le han ocurrido allí (por cierto, antes vivía en Madrid, en un estudio de unos treinta metros, y pagaba 600 euros de alquiler…).
La verdad es que, o su coche está en una lista de “puteo” constante o es que es muy fácil de abrir porque desde que vive allí, hace un par de años, ya le han robado tres veces. Claro que tampoco se han llevado mucho ya que, a la vista de la afición a abrirle el coche, este ya no deja dentro ni el periódico del día anterior.
Como en todo, hay ladrones y ladrones, y Leganés no iba a ser menos. En una de las ocasiones, el chico bajó a por el coche y se encontró con una rueda destrozada en lugar de la suya trasera izquierda. Que majos, pensó, se llevan mi rueda pero me dejan otra, por si acaso. La sorpresa llegó cuando apareció la grúa ( que parece ser que iba conducida por un operario de grúa) y, tras cambiar el neumático, tanto el operario, y supuesto conductor, como mi amigo/conocido se dieron cuenta que el ladrón había dejado una llanta de aleación de 15 pulgadas llena de mierda, eso sí, y se había llevado una rueda de un Passat (he conseguido poner Passat a la tercera, el puto word me lo cambiaba por “pasta”) de 20 años que no tenía ni tapacubos. En Leganés, los mangantes son generosos y educaditos.
Pero lo mejor de todo pasó otro día cuando al ir a abrir la puerta, su novia ve algo en el asiento y, tras mirar cuidadosamente por el cristal, distinguen un vagabundo debajo de una manta!!! Mi amigo/conocido abrió, despertó al ocupante y el tío, ni corto ni perezoso, saluda, se pone los zapatos y se va tan ricamente. El chico no pudo ni amenazarlo, se quedó completamente flipado. De hecho, está pensando en ganarse un sobresueldo alquilando el asiento trasero a mendigos o a jóvenes de esos que viajamos de hostal juvenil en hostal juvenil.

A Paranoid le contaron estas historias en un tanatorio y tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no reírse en medio de la Sala A
Paranoid escucha Fuck the World, de The Vines
Paranoid está trabajando y, aún así, está feliz

11 de Abril de 2005

Con el cha cha cha del tren…

Posted by Paranoid en Uncategorized | 12:12

Llevo todo el viaje pensando en soluciones para RENFE. Resulta que, antes de coger el tren, una voz anuncia, no sin cierto cachondeo, que el Regional para en todas las estaciones, y vaya que si para, allá donde había un pueblecito, una caseta de obra o un quiosco de la ONCE a 100 metros a la redonda, el tren se detiene un rato. Estoy seguro que si nos ponemos graciosos y hacemos un letrero de “Parada” con tippex sobre cartulina negra, el conductor va y para. Dos horas para recorrer cien kilómetros, madre mía. ¡Si los perros de la PIRENA completan la misma distancia en menos tiempo! Es mas, creo que hasta los perezosos, o, en su caso, una compañera del curro, tiene una media de velocidad más alta que el jodido tren. Todavía si fuera cómodo… pero es viajar en un Regional es como ir en tercera en el tren que cubría la línea Varsovia-Mauthausen en los primeros años cuarenta. Encima, a mi este tren me da mal rollo. He ido a pagarlo con tarjeta y me han dicho que no, que no sabían porqué, pero no estaba en el ordenador (se me ocurren un montón de coñas malas para esa frase pero las dejaré para otro día). Estoy seguro que nos caemos por un barranco, la compañía pierde cuatro vagones y no se dan cuenta hasta unos días después porque nos encuentra un pastor. Ya me veo sobreviviendo como en “Viven”. De hecho, acabo de decidir que empezaré mi banquete con las francesas que viajan al otro lado del pasillo, tiernecitas… arrrrrggggggggg!

Paranoid escucha Innuendo, de Queen
Paranoid está parado en la estación de Pitiegua, la número 1.789.224 con más viajeros al año de España, Portugal y las Chafarinas
Paranoid piensa en que un día compartió el mismo tren (en sentido contrario, eso si) con Lalau

9 de Abril de 2005

Si cuando dijo que se iba…

Posted by Paranoid en Uncategorized | 22:06

“Me tengo que ir con él. Nunca ha sabido cuidarse solo y no va a aprender a hacerlo ahora. Necesita que esté a su lado. ¿Qué va a hacer sin mí? Si, me tengo que ir a hacerle compañía. A pesar de todo, seguro que ya me está echando de menos… y sólo llevamos un día separados. ¿Dónde estará ahora? Me gustaría verlo, saber que está haciendo, si está contento o no… Bueno, pronto lo sabré.”

Cinco meses después, ha cumplido sus deseos y se ha ido en su busca. Siempre fue muy cabezona.

Paranoid escucha ¿Quién me ha robado el mes de abril?, de Sabina
Paranoid recuerda todo lo que le ha pasado en los últimos cinco meses
Paranoid siente un vacío en su interior que no es nuevo

7 de Abril de 2005

Estamos condenados

Posted by Paranoid en Uncategorized | 19:33

Ayer, después de la muerte del Papa, la SER ofreció el testimonio de un cardenal italiano (también conocido como moratones o, técnicamente, hematomas). El buen hombre, ataviado con su copete y sotana roja, imagino, no se limitó a hablar de su jefe, sino que también se decidió a meter un poco de miedo a la población, descarriada, por supuesto, de la tierra. Ya se sabe, la iglesia (si, con minúscula, lo siento) sin fieles asustados, se siente insegura. Yo estaba en casa, en coma delante del ordenador buscando unos discos de Jane’s Adiction, así que no pillé las declaraciones del hombrecillo de manera muy fidedigna, pero empezó diciendo algo así: “En este tiempo en el que la humanidad se acerca al mundo del maligno…” y luego habló de la falta de amor (o de sexo, según casos), de la inexistencia de la fe y nombró un par de veces las palabras “demonio” e “infierno”, que es un lugar como Benidorm pero con una temperatura media más alta. Para terminar, el hombre, aún disfrazado de carnavales, soltó otra perla: “Todavía existe la esperanza”, supongo que refiriéndose a la llegada de un nuevo Papa o a que el Valladolid gane todos los partidos que le quedan y pueda subir este año.
Vamos, que somos todos unos pecadores (si nos fijamos en los diez mandamientos, en efecto, lo somos seguro), nos van a entrar los siete males en forma de cagalera (Abuelo), picores (Ultrasónica) y resacas infernales (Paranoid), el Madrid no va a ganar una liga en veinte años, me van a inyectar el café del periódico por vena y voy a estar sin cambiar de curro hasta que me jubile (dios, me acaba de dar un escalofrío que ha temblado media Salamanca). Me da que el fin del mundo esta cerca y, teniendo en cuenta el día que hace hoy, no me extrañaría que fuera esta noche. Compraré unas cervezas y lo esperaré en casa tirado en el sofá.

Paranoid escribió esto el lunes pero el trabajo que tiene no le ha permitido colgarlo hasta hoy.
Paranoid escucha Rock for Food, de Unfinished Sympathy
Paranoid, de repente, se ha dado cuenta de que le apetece mucho Barcelona
Paranoid está hasta las narices de la corrección automática del word. Bill Gates quiere controlar hasta lo que escribimos, tiene huevos.