27 de Marzo de 2005

Porca vita

Posted by Paranoid en Uncategorized | 12:52

Ocupación de mi tiempo ordenado de mayor a menor:

1. Trabajo
2. Trabajo
3. Trabajo
4. Lalau
5. Ocio
6. Análisis y prueba de asientos de tren y autobús
7. Alimentación
8. Dar saltos sobre mi pierna izquierda mientras masco chicle de canela
9. Pensar en el ciclo de reproducción de los mejillones gallegos afectados por la marea del Prestige y la impotencia derivada del estrés de la vida submarina moderna
10. Dormir

Algo falla. Hace algo más de una semana fui a Madrid para “negociar” un curro para junio. Creo que es el plan a más largo plazo que he hecho en toda mi vida, y hay ganas, no os vayáis a creer. Nada más por cambiar un poco mis estadísticas de ocupación…

Paranoid escucha The Hope of the States y piensa en Radiohead, que cosas
Paranoid intenta no pensar en la resaca que le está jodiendo el día
Paranoid hoy no piensa currar más (pero currará, está claro)

25 de Marzo de 2005

Perros ingleses

Posted by Paranoid en Uncategorized | 21:16

En Lisboa me martirizaron con tres días de hellos, goodbyes y the toilets? Downstairs. En Marruecos, los avispados comerciales locales iniciaban sus agresivas técnicas de ventas, esperando endosarme cualquier chorrada, con un excuse me, sir (aunque luego se pasaban a un español más gaditano que el de un barbateño, o como se diga, de toda la vida). Hace una semana, en el tren y meclado con un grupo de estudiantes “orgasmus”, la revisora me miró con cara de your ticket please?, aunque sólo con cara, porque de la lengua de la pérfida albión no tenía ni idea la buena mujer. Un día antes, en una entrevista con dos nigerianos ilegales, a la que yo iba de intérprete, lo que son las cosas, casi tuve que convencerles de que sí, que nací en Valladolid, que soy tan castellano como Zorrilla, Jorge Guillén o Aída de Gran Hermano (por citar a tres personajes claves de la Historia pucelana).
No es que defienda mi españolidad a muerte pero coño, que después de tanta confusión un día me voy a encontrar con que soy un “perro inglés” con todos los derechos, tomador de té a las cinco y consumidor habitual de tostadas con ketchup (con perdón de los perros y de Reverte, quién sabiamente acuñó esa distinción).
Desde que un británico me preguntó qué era lo que llevaba en mi camiseta (y ponía Metallica acompañado por un símbolo bastante aclarador), como que les he perdido todo el respeto.

Paranoid escucha Loba, de Sobrinus
Paranoid está harto de procesiones y de tener que cubrirlas
Paranoid hoy no tiene cena

19 de Marzo de 2005

A vueltas con la estatua

Posted by Paranoid en Uncategorized | 14:38

Juan Carlos García Regalado, un colaborador de un periódico salmantino (adivinad cuál) escribía en su columna del 18 de marzo: “¡Qué satisfacción!, ser testigo de cómo un Gobierno, aunque ilegítimo, ha sabido coger el toro por los cuernos y solucionar a golpe de grúa el mayor problema de los españoles”, en referencia a la estatua ecuestre de Franco de la Castellana quitada la noche anterior.
¿Ilegítimo? Desde luego hay gente que parece que vive en una burbuja azul (bueno, ahora naranja) y repleta de gaviotas. A ver Juanqui, simplificando para que te enteres. Los españoles vamos a votar, metemos un papelito en la urna, luego los contamos y, salvo caprichos de la ley electoral, como ocurrió en Cataluña hace unos años, el que mas papelitos con su nombre tiene, gana. El PSOE sacó dos millones más de papelitos en las últimas elecciones, no se si te queda claro. Para mañana, quiero una redacción sobre el tema con un dibujito…
Además, en la sección de llamadas un “emigrante”, como el mismo se define, cuenta que claro, quitamos las estatuas pero las pagas de julio y navidad, instauradas por Paquito, no las tocamos. Hay una ligera diferencia, las pagas se vienen negociando libremente entre sindicatos y empresarios desde hace más de treinta años. Las estatuas y símbolos franquistas fueron tan producto de acuerdo como la propia llegada al poder de Franco, quién se quitó del medio hasta a sus amigos. Opps, perdón, que lo de Mola fue un accidente…
Menos hipocresía por favor, que estamos hablando de símbolos de un dictador que, no olvidemos, también fue asesino. Mucha gente murió bajo sus órdenes. A ver si le vamos a poner el nombre de Charles Manson a un parquecito…

Paranoid escucha St. Anger, de Metallica.
Paranoid tiene ligera resaca.
Paranoid se va ahora mismo, y con muchas ganas, a Extremadura.

16 de Marzo de 2005

Lisboa

Posted by Paranoid en Uncategorized | 21:52

Calles de inclinación imposible. Tranvías amarillos a euro los cien metros. Lalau. Imitadores de U2 en el Hard-Rock Café. Bacalao más insulso que un finlandés saboreando una copa de vino de Ribera. Un filete de nervio de ternera con algún que otro trozo de carne extraviado. Lalau. Un hotel cuyo servicio llegó a parecer los everglades de Florida. Temperatura agradable combinada con una humedad que hacía que nos creciera musgo en los huesos. Olor a mar despedido por un Tajo más parecido al Amazonas que a un río de la península. Un Cristo saludando a dos manos a los incautos visitantes. Puentes inabarcables y casas que piden a gritos varias manos de pintura en Barrio Alto. Lalau. Comerciales de droga por catálogo en Baixa. Cervezas a cuatro euros y cafés a la mitad en el país más pobre de Europa. Un castillo que alguna fuerza oculta nos impedía visitar. Un tren que transporta miserias a diario de un lado al otro de la frontera. Lalau. Una plaza de Cantarranas en pleno apogeo exiliada en el país vecino. Riqueza gastronómica liderada por un McDonald’s en Belem. Un paseo nocturno por el Bronx lisboeta. Caminatas, parques, prisiones y aviones haciéndonos la raya al medio. ¿Arte? Moderno y saldos de los grandes autores europeos. Mapas indescifrables, nombres de calles mutantes y un sentido de la orientación aún por desarrollar. Tiendas de “Todo a 1,70 €” y Fnac’s con una sección de música dedicada en exclusiva a Madredeus. Lalau. Elevadores embusteros y elevadoras viendo pasar la vida en pugna constante con la humanidad. Calor humano y cincuenta kilos de felicidad colgando de mi mano. Ilusión y esperanzas al llegar. Desaliento clásico a la vuelta atenuado por los abrazos sobre el cuero de imitación barata de un vagón luso. Lalau. Lisboa. Final de un sueño y comienzo de la cuenta atrás del siguiente.

Paranoid escucha Killed By An Angel de Sunny Day Real Estate.
Paranoid quiere viajar.
Paranoid hace apuestas a ver a que hora saldrá esta noche.

4 de Marzo de 2005

Aclarando ideas

Posted by Paranoid en Uncategorized | 22:23

Conversación entre hermanos:

Patriota: Vaya pintas que tienes. El otro día, mis amigos me dijeron que no se creían que fueras mi hermano. Estoy seguro de que eres un hijo no deseado o puede que hasta adoptado.
Paranoid: Si, claro, soy un hijo SPAM, de esos que nunca van a la carpeta de entrada de Hotmail.
Patriota: Te digo yo que eres un accidente.
Paranoid: Tu si que eres una accidente, pero del Gobierno. Al principio te llamabas r-541, o eso decía la etiqueta de tu probeta… Menos mal que te crearon los del CDS, que si llegan a ser los sociatas te da algo.
Patriota: Tu pregunta cuando lleguemos, ya verás.
Paranoid: Mira, me da lo mismo, que hubieran tenido más cuidado.

Cuando llegué a casa pregunté, claro, no era plan de quedarse con la duda. La respuesta fue medio satisfactoria, si, era deseado, pero tenía que ser niña (Mara, para más datos). Ahí me di cuenta que, con sólo un par de segundos de vida, ya estaba fastidiando a la familia.

Paranoid escucha Trains, de Porcupine Tree. Eso sí, en la cabeza, que está currando.
Paranoid necesita salir ya e ir en busca de cerveza
Paranoid ha tenido, por fin, un día tranquilo en la persecución a los muertos.

4 de Marzo de 2005

Una y otra vez

Posted by Paranoid en Uncategorized | 1:22

Mañana, bueno, más bien dentro de un rato, toca de nuevo. El reloj empieza a sonar cuando casi no me ha dado tiempo a dejarlo en la mesilla. Me levanto (que no significa que me despierte), desayuno con un hambre voraz, porque hay cosas que nunca cambiarán, me intento vestir de una manera coherente y espero a mi señor padre que, como cada vez que vuelvo por aquí, se ofrece cortésmente y con estampa de qué-le-voy-a-hacer, a llevarme a la estación. En el coche, la SER suena a media voz, a ese volumen justo en el que nadie es capaz de descifrar las críticas al PP que resuenan en los altavoces, y es una pena, pero con la fuerza suficiente para saber que está encendida. La radio como mueble, creo recordar que se llamaba. La estación del Norte estará, o está, me atrevo a asegurar ya mismo, como siempre. Las mismas personas, las mismas caras con una expresión tan viva como las de Bélmez, la misma quiosquera tirándole los tejos al mismo empleado de seguridad, la misma voz de la taquillera que te vende un billete y parece que te está haciendo un favor inmenso…
En el tren, que ya circulaba envejecido cuando yo aún no había ganado la primera carrera de mi vida, la música recubre y borra la sensación de hastío que domina mi interior. Otra vez de vuelta cruzando tierras heridas por las cuchillas de los arados, espolvoreadas de un manto blanco venido de Siberia o más allá. Unos seis mil segundos después, o, si lo preferís, después del primer volumen de Abbatoir Blues y el cedé dos del directo de Seattle de Pearl Jam, a mi hastío le sobreviene un ataque de valentía y se intenta escapar, alentado por el frío y por los diez minutos repletos de pasos automatizados que me devuelven sin darme cuenta ni preguntarme a la que ahora es mi casa. Subo hasta el tercero, que ya puede ser un quinto por la interminable serie de escalones, abro la puerta, dejo la bolsa tirada en mi cuarto entre otra multitud de objetos tirados previamente y me confundo de habitación. Tres horas después de arrastrarme desde debajo de las mantas, mi cuerpo vuelve a recuperar el calor y mi alma la sonrisa.

Paranoid escucha Diamond Sea, de Sonic Youth.
Paranoid advierte que ha terminado de vomitar esto a la 1:20 y con un sueño de muerte. Todo parecido con cualquier otro post no es más que mera casualidad.
Paranoid se va a meter en la cama a ver si le da tiempo a dormirse.