25 de Enero de 2010

El Hombre Negativo

Posted by Paranoid en Tipología Humana | 21:24

Si se hace un análisis de la concurrencia de partículas elementales (pero no las más elementales) en su cuerpo, domina con apabullante claridad la colonia de electrones.

Tiene dos respuestas válidas para cualquier pregunta: “No” y “No… (con explicación pesimista incluida)”, aunque a vece juega a las rotaciones e incluye suplentes como “buuffff”, “imposible”, “ja (con un fuerte componente irónico)” o simples ademanes que todos os imagináis.

Su lúgubre personalidad exhibe numerosas cualidades, todas ellas oscuras, como no podía ser de otra manera. A saber: tiene la capacidad de nutrirse de las trazas de pesimismo que encuentra en los demás o perdidas por el cosmos para alimentar su aura sombría, puede lanzar esa misma aura contra sus compañeros, amigos, familiares o incluso viandantes con la efectividad del lazo de un vaquero, domina el exasperante arte del refunfuño de baja frecuencia, diseña y ejecuta campañas de destrucción a corto y medio plazo de buen rollo y felicidad.

En una entrevista de trabajo con el demonio ganaría con facilidad al resto de aspirantes. Y deprimiría a su interlocutor.

Una característica esencial, sin la cual el mundo no sería el mundo, es que se requieren de grandes cualidades innatas y una profunda preparación durante años para formarse. Estas personas son como la Gouffre de Padirac, hay pocas pero brillantes (cada una en su categoría). Por eso de momento no dominan el planeta. De hacerlo, el resultado se parecería a La Carretera, de Cormac McCarthy.

Antídotos hay pocos. Lo mejor es prevenir (frase gastada donde las haya). Una vez invadido por su campo de fuerza, la sólo la fuerte resistencia, junto al asociacionismo y la búsqueda de riadas de positivismo concentradas, puede salvar al sujeto sano. O eso o ponerse los auriculares y escuchar música a gran volumen cuanto comienza con sus conversaciones rituales.

Ante todo, intentad no cruzaros con ellos.

Paranoid escucha Canciones hacia el fin de una especie, de PAL

6 de Marzo de 2009

Hombre Sobreactuado

Posted by Paranoid en Tipología Humana | 11:07

Se trata de un espécimen que se da en todos los continentes, aunque es cierto que abunda sobremanera en los países anglófonos. El caso que nos ocupa tiene unos treinta años y procede de Venezuela.

Este ejemplar despliega todas sus perniciosas facultades en las clases de inglés que nos regala nuestra querida empresa, lo que no es óbice para comportarse como un perfecto gilipollas líder de su tipología en otros ámbitos de su vida. La expresión que le califica es ‘Oh my God!’, repetida en voz alta y hasta la saciedad tanto después de que el profesor explique un significado como si le dices: Llueve.

El elemento, además, es capaz de llegar a límites como intentar comunicarse en inglés con todos sus compañeros de grupo en cualquier parte del edificio, tenga la conversación o no un sentido laboral. Para ello le da igual que el interlocutor tenga nacionalidad española o sea extranjero. Ante una contestación en castellano se siente obligado a replicar con un ‘tío, ¿por qué no hablamos en inglés?’ y obviar tu necesidad de no escuchar tonterías por estar hasta arriba de trabajo.

En cualquier otro ámbito de su vida la sobreactuación también domina su estilo. Así, si saluda desde cualquier punto, lejano o cercano a ti, lo más normal es que se entere todo el mundo y si le contestas la típica estupidez de déjame-en-paz-capullo, se reirá con la misma intensidad que Antonio Banderas o Tom Cruise (ambos considerados referentes en esta categoría humana) ante un micrófono.

Sin ser peligroso, sí que supone un acicate a las ganas habituales de matar que crecen según avanza la jornada.

Paranoid escucha Bliss, de Muse

7 de Febrero de 2009

Hombre Vehemente

Posted by Paranoid en Tipología Humana | 11:24

Durante las cuatro últimas semanas de agradable rehabilitación (sin metadona) he conocido a personas que, por lo menos, se merecían un disimulado estudio. El más curioso de todos es el bautizado como “hombre vehemente”.

El tipo, de 58 años y con una fractura en el dedo corazón (lo que le ha provocado problemas en la última articulación) habla con una seguridad en si mismo insultante y carente de rectificación posible. Al mismo tiempo, su discurso provoca en mi una duda constante, fenómeno que afectará a toda la audiencia.

El resumen es: sabe de todo. Desde que el 90% de todo lo que está ocurriendo es culpa de los bancos (según sus propios informes), hasta que las cajas de ahorros del norte se encuentran en una situación muy próxima a la bancarrota o que las máquinas quitanieves que hay en Madrid no son suficientes de ninguna de las maneras.

Hoy el tema era un gato salvaje que ha cazado (dicho bien, cazado) un compañero dentro de su casa. Después de explicarnos a todos cómo funcionaba, de qué ÚNICA manera funcionaba una jaula para atrapar gatos, nos ha comentado que estos bichos tienen muy mala leche. “Y si no mirad los guantes de cuero que se ponen hasta los hombros los veterinarios cada que tienen que tratar a un gato”, dice (como los cetreros), tras asegurar que es imposible de otra manera, ya que ningún gato se dejaba. Bueno, yo pensaba en Maya y también en Bin Laden (mi gato-alfombra-foca) y en otros gatos que he visto en la consulta y vaya, no es para tanto. No quiero decir que conozca todos los casos pero si que he recordado unos cuantos inocentones…

Su arenga de hoy ha finalizado con un: “Claro, a ese gato lo matarán en la protectora adonde se lo van a llevar. Seguro. Te lo pongo por escrito, si quieres”.

Estas frases me encantan. Te lo pongo por escrito…

Paranoid escucha Wonderful Life, de Nick Cave