9 de Marzo de 2010

Otra de sueños: Letizia

Posted by Paranoid en Miscelánea | 23:58

He soñado con Letizia (con zeta). Se trata de un paso más en mis sueños periódicos sobre la Casa Real. En anteriores episodios me enrollé con una supuesta sobrina del rey en el asiento trasero de un coche oficial (íbamos en comitiva) y también charloteé con Don Juan Carlos en el Messenger. Hubo alguno más, pero ahora mismo no lo recuerdo.

A lo que iba. Soñé con Letizia. Yo volvía de una noche de fiesta en Valladolid. A la puerta del Museo Nacional de Escultura (ese que ya no se llama así), me la encontraba con unos amigos. Ella, al verme, me sonreía, se separaba de ellos y me saludaba cariñosamente:

Leti: Hola Paranoid. ¿Cómo estás?

Paranoid: ¡Hola Leticia! (dos besos). Bien, acervezado pero bien. ¿Qué haces por aquí?

Leti: Nada, hemos salido a dar una vuelta. ¿Qué tal todo?

Paranoid: Pues no va mal la cosa. Oye, ¿te interesaría hacer algo para Mandarina? Lo único es que no podrías firmarlo con tu nombre. Imagínate a Letizia en la revista, nos dejarían de leer.

Leti: ¡Claro! No hay problema con lo de la firma. Te voy pasando cosas. Nos llamamos, ¿vale?

Paranoid: Perfecto, un abrazo y a ver si nos vemos pronto.

Lo raro es que todavía no haya soñado con la III República…

Paranoid escucha Hockey

3 de Marzo de 2010

Inserciones

Posted by Paranoid en Miscelánea | 12:47

“La patronal se sacó ayer de la chistera un nuevo modelo de contrato laboral con nulos derechos. Propuso una nueva modalidad: afectaría a los jóvenes de hasta 30 años, no daría derecho a prestación por desempleo, no habría indemnización por despido, duraría entre seis meses y un año y no comportaría cotizaciones empresariales a la Seguridad Social. […] El directivo de la patronal fue más allá. Precisó que se inspira en una medida francesa que “en el mejor de los casos” iguala el salario mínimo interprofesional (633,3 euros al mes), aunque esto en España sería revisable.”

Como diría mi jefe: “¿Pero estamos de coña, o qué? No sé muy bien como se puede interpretar esta propuesta a la que hoy, Diaz Ferrán sólo califica “como un ejemplo”. Se supone que esta gente habla de “medida de inserción en el mercado laboral”. ¿Por dónde nos lo insertan a los jóvenes? No, paso de contestar, sería bastante soez. Ah, y me incluyo porque es algo pensado para trabajadores de hasta 30 años.

Ummm, es posible que estos tipos de la CEOE, que saben negociar muy bien (si no, mirad la meteórica evolución de Air Comet o incluso la facilidad de Marsans para conseguir créditos, ambas de su presi) ayer cenaran sus asados y fumaran sus puros con orgullo. Quiero pensar que todos ellos se tomaron la “propuesta” como un punto de partida para una negociación. Igual lo decían en serio. Si esto es así, habría que hacérselo mirar.

La situación es: enorme paro juvenil (alrededor del 44 % en menores de 25 años) + salarios medios paupérrimos + inestabilidad que clama al cielo (el mío no es mal ejemplo). Así las cosas, con esta propuesta se conseguiría:

a) Voy a empezar por la parte positiva: algo subirán las contrataciones de jóvenes.
b) Caída de los salarios de este colectivo. Aún más. ¿Para qué pagar un sueldo mileurista si se puede retribuir con menos?
c) Despido más barato. Perdón, gratuito.
d) Situación de desempleo sin prestaciones, no sea que el joven quiera cobrar alguna ayuda tras despedirle sin indemnización.
e) Ahorro de gastos en salarios para el empresario. Mano de obra más que barata durante seis meses, un año o los que quieran, porque igual que exite un límite, existe la manera de saltárselo (si se hace ahora…). Cuando termine el plazo, despedirán al currante (repito, gratis) y contratarán a otro bajo las mismas condiciones. ¿Para recoger algodón? ¿Para remar en galeras? Para hacer cualquier cosa. Upps, esto también es positivo, debería ir más arriba.
f) En general, un maravilloso futuro para todos nosotros.

Mientras termino de escribir todo esto vuelvo a leer en los medios lo mismo que he escuchado esta mañana: “Era sólo un ejemplo”, “no nos planteamos este tipo de contrato (mentira, planteado está)”, “no queremos dinamitar la negociación”, no sé qué de la “flexiseguridad (no sé lo que es, pero da mal rollo).

Pues os habéis cubierto de gloria. Otra vez.

Paranoid escucha Mogwai

25 de Febrero de 2010

La lavadora del tesoro

Posted by Paranoid en Miscelánea | 8:02

Esta semana ha venido el psicólogo de la lavadora a casa. El sábado, el aparato pleistoceno (inciso: “¿pero no es nueva?”, comentó la casera), se negó a centrifugar y desaguar. “Cuadro agudo de ansiedad unido a un atranque en la bomba”, dictaminó el técnico, tras lo que se puso a trabajar. Agarra la lavadora, la expulsa de su guarida, la aparta un poco más y… pide un cepillo y un recogedor. Había encontrado un zulo de Maya, nuestra gata-urraca. A saber:

- Rollos de papel celo (2)
- Pinzas de la ropa (3)
- Un hueso de pollo
- Varios trozos de pan
- Otro hueso de pollo
- Pinzas para cerrar las bolsas de comida (3)
- Gomas del pelo (2)
- Pinzas del pelo (2)
- Un mechero
- Dos cajas de cerillas
- Medio bombón
- Un dedo humano
- Una especie de bola-canica
- Varios alambres de los que cierran el pan de molde (5 en dos formatos)
- Tapas de bolígrafo
- Un bolígrafo

Esta mañana todavía metía la zarpa debajo y me miraba inquisitivamente. “¿Dónde está mi tesoro?”…

Paranoid escucha Deep, de Pearl Jam

23 de Febrero de 2010

Anormalidad de la gente

Posted by Paranoid en Miscelánea | 8:12

Noticia que aparece esta mañana en El País:

La policía detiene en Vizcaya a dos presuntos colaboradores de ETA

“Urko Izagirre y Enrique Noya están acusados de prestar la furgoneta con la que ETA atentó contra la casa cuartel de Calahorra en 2008”

Ya es para hacerse mirar el hecho de luchar así por una supuesta causa. También me parece de tener cierto problema mental el hecho de ser etarra, abrirse una cuenta de Facebook (a saber qué aparecía en su perfil) y aparecer con la camiseta de España. Pero no sé qué pensar sobre una persona a la que un terrorista le pide prestada una furgoneta y se la deja. “Ya te la devolveré en forma de llavero”…

Paranoid escucha Nick Cave

15 de Febrero de 2010

Anciana abulense

Posted by Paranoid en Miscelánea | 23:19

Ávila. Sábado a eso de las 18:30. Zona Sur. Estoy un poco desorientado (que no perdido), busco una calle muy pequeña que por desconocida parece imaginaria. Al salir de una rotonda, un estruendo en forma de sirena me indica que, o me quito de en medio, o un bonito coche de la Policía pasa por encima del mío. Me separo y freno justo delante de un paso de cebra con vieja incorporada. La señora se acerca al coche y toca la ventana. La bajo.

Señora semifosilizada: ¿Qué dirección llevas?

Paranoid: No lo sé (y era cierto).

Señora semifosilizada: ¿Pero vas hacia allá? –me dice, momento en el que abre la puerta y mete la pierna, o lo que fuera aquello-.

Paranoid: ¡Pero señora, adónde va! –grito mientras quito todo lo que había en el asiento del acompañante. Me arrepiento de la expresión nada más escupirla, no creo que sea la más adecuada para mis intereses-.

Señora semifosilizada: Hacia allá –contesta, mientras señala el horizonte y se acomoda por completo.

Yo, claro, alucinaba. No sólo no tenía mucha idea de por dónde seguir, ahora además llevaba una anciana al lado con cara de loca y traje-de-vieja azul, también de loca. Arranco y sigo hacia delante, la dirección, en principio, nos servía a los dos.

Señora semifosilizada: ¿Qué dirección llevas?

Paranoid: (esto me suena) Le repito que no sé, estoy un poco perdido.

Señora semifosilizada: ¿Hacia el centro?

Paranoid: (paciencia Paranoid, paciencia) Ummm, mire, ¿adónde se dirigía usted?

Señora semifosilizada: Allí. Un poco más adelante… frene frene, es en este edificio –todo esto lo dice en apenas 300 metros. Al parecer le dolía el pie-.

Paranoid: Muy bien, pues espere un momento que busco un sitio donde parar. Aquí no es posible.

Señora semifosilizada: ¡Es ahí, hijo! ¡Es ahí! –grita, mientras señala con el dedo–.

Paranoid: Ya, ya, paro en cuanto pueda.

Pero no me da tiempo a “poder”. Miro a mi derecha y veo como la señora tiene la puerta abierta. El coche en marcha, la puerta abierta, la vieja a punto de salir y una farola que espera su momento de gloria. Freno en seco. La señora se tambalea y se escapa con sorprendente agilidad. Me estiro, cierro y subo de nuevo el volumen. Pearl Jam muy alto. Me parto de risa.

Paranoid escucha Dr. Sapo

5 de Febrero de 2010

El Ciclo de la Vida

Posted by Paranoid en Miscelánea | 8:12

Nada resume mejor el ciclo de la vida que el último tramo del camino hacia mi trabajo.

Salgo del Metro, cruzo la plaza y avanzo. A mi izquierda, un descampado en el que no vivirían ni los perritos de las praderas (nombre menos pijo, Cynomys). A mi derecha, un colegio de educación primaria. Y un polideportivo. Y otro colegio. Y unos cuantos camiones de reparto que se dirigen a la zona empresarial. Y para terminar la manzana, un práctico cementerio. Ah, y enfrente, justo después del precioso barrizal (en el que por cierto, hoy he aparcado y casi me comen los gusanos de Bitelchús), una comisaría semiclandestina disimulada en la sede de protección civil.

Edúcate, edúcate, diviértete (más bien, olvídate de tus miserias) y trabaja lo que te dejen, que vas a acabar en la tumba lo quieras o no.

Y vigilado, no sea que te quieras salir del camino.

Paranoid no es tan desesperadamente pesimista como pueda parecer
Paranoid escucha Amusement Parks in Fire

25 de Enero de 2010

El Hombre Negativo

Posted by Paranoid en Tipología Humana | 21:24

Si se hace un análisis de la concurrencia de partículas elementales (pero no las más elementales) en su cuerpo, domina con apabullante claridad la colonia de electrones.

Tiene dos respuestas válidas para cualquier pregunta: “No” y “No… (con explicación pesimista incluida)”, aunque a vece juega a las rotaciones e incluye suplentes como “buuffff”, “imposible”, “ja (con un fuerte componente irónico)” o simples ademanes que todos os imagináis.

Su lúgubre personalidad exhibe numerosas cualidades, todas ellas oscuras, como no podía ser de otra manera. A saber: tiene la capacidad de nutrirse de las trazas de pesimismo que encuentra en los demás o perdidas por el cosmos para alimentar su aura sombría, puede lanzar esa misma aura contra sus compañeros, amigos, familiares o incluso viandantes con la efectividad del lazo de un vaquero, domina el exasperante arte del refunfuño de baja frecuencia, diseña y ejecuta campañas de destrucción a corto y medio plazo de buen rollo y felicidad.

En una entrevista de trabajo con el demonio ganaría con facilidad al resto de aspirantes. Y deprimiría a su interlocutor.

Una característica esencial, sin la cual el mundo no sería el mundo, es que se requieren de grandes cualidades innatas y una profunda preparación durante años para formarse. Estas personas son como la Gouffre de Padirac, hay pocas pero brillantes (cada una en su categoría). Por eso de momento no dominan el planeta. De hacerlo, el resultado se parecería a La Carretera, de Cormac McCarthy.

Antídotos hay pocos. Lo mejor es prevenir (frase gastada donde las haya). Una vez invadido por su campo de fuerza, la sólo la fuerte resistencia, junto al asociacionismo y la búsqueda de riadas de positivismo concentradas, puede salvar al sujeto sano. O eso o ponerse los auriculares y escuchar música a gran volumen cuanto comienza con sus conversaciones rituales.

Ante todo, intentad no cruzaros con ellos.

Paranoid escucha Canciones hacia el fin de una especie, de PAL

20 de Enero de 2010

Madrileños por el mundo y demás

Posted by Paranoid en Miscelánea | 11:12

Deberían regular la emisión de programas como Madrileños por el Mundo y el resto de copias que han proliferado como setas en otoño (incluidas versiones como Castellano-manchegos por el Mundo o Murcianos por el Mundo, maravillosa originalidad). En mi casa, su emisión provoca envidias, babeos, nerviosismo, replanteamientos temporales de nuestros particulares “hacia dónde vamos” y un cierto malestar con nuestra propia vida. Y esto, en todas las escalas.

Todas. Los comentarios son continuos. Lisboa (arrrrgggg), Kuala Lumpur (arrrrgggg), Nueva Zelanda (arrrrgggg), trabaja como no se qué en la selva (arrrrgggg), mira qué casa (arrrrgggg), por dios qué comida (arrrrgggg), cualquier cosa (arrrrgggg), ese tío tiene una foto dedicada de Aznar (¡Buff!). Hasta aquí, un pequeño resumen por mi parte. Si nos centramos en las reacciones de la televisiva Lalau, a las anteriormente manifestadas hemos de unir una general, reiterada cada vez que vemos una de las copias en cualquier canal: joder, si pudiera hacer un programa así (arrrrgggg) (arrrrgggg) (arrrrgggg). Y así.

Lo más fácil sería, dirán muchos, no verlos. Correcto. Está claro y lo sabemos, pero los muy cabrones majetes crean adicción, vaya, como tiene que ser. Logran su objetivo y enganchan. En parte porque a veces, pongas la cadena que pongas, te los vas a encontrar sin remedio. Para qué luchar. Seguiremos sufriendo, más aún si luego los aderezan con especiales Quién vive ahí, también disparados desde diferentes frentes.

Ya, queda la opción de desintoxicarte y regocijarse con los programas semanales de Callejeros – Comando Actualidad y sus historias de parados, drogadictos, chabolistas y chabolista-heroinómanos-sin empleo. Pero mira por donde, estos no enganchan, al menos a mi.

Se ve que no he nacido para sufrir.

Paranoid escucha The Passenger, de Iggy Pop

8 de Enero de 2010

Una luz naranja (sábado noche)

Posted by Paranoid en Cosas serias | 14:24

Despido a Ultrasónica. Son casi las cinco de la mañana. Giro y avanzo acurrucado en mi chaqueta en dirección a mi casa. Me encuentro de frente con el Hospital Clínico y una luz me llama la atención. Tampoco es exactamente una luz, se trata de una súbita claridad, un cambio de tono en la superficie homogénea del gran edificio: rojo y totalmente a oscuras.

Hay una habitación semiluminada en una de las plantas finales (11 ó 12), justo debajo de la vidriera de la capilla. El color que se adivina, naranja, induce a pensar en la debilidad de la fuente lumínica más que en la tonalidad de la pintura (naranja en un hospital suena raro). Una sombra se recorta en la ventana. Parece que mira de frente. Parece una persona grande. Todo es apariencia, la distancia juega su papel.

La imaginación también. ¿Quién observa por el cristal la fría y vacía noche vallisoletana? Puede ser un empleado, un enfermero o limpiador nocturno (parece un hombre) que disfruta de una pausa en su labor rodeada a partes desiguales de dolor y esperanza. El olor, la quietud, el aspecto del edificio le han aturdido, la escapatoria se encuentra muy cerca. A cero grados.

También, por qué no, es posible que el testigo nocturno sea un huésped temporal (o no, o definitivo). Un enfermo que se ha escapado de las ásperas sábanas, ha activado una pequeña lámpara y anhela el exterior, la libertad de vivir una vida normal, sin ningún tipo de ataduras más allá de las que ya nos sujetan a todos. Lo siento. Si pienso en un trabajador, lo veo como tal. Si pienso en un enfermo, la imagen se torna hacia la silueta de un fantasma, algo o alguien que anuncia, demasiado tarde, una inquietante irreversibilidad.

Antes de cruzar por completo el aparcamiento me asalta otra idea. ¿Y si lo que observo, el que observa, acompaña a un enfermo? Tampoco es una posibilidad descabellada. Las cinco de la mañana. Insomnio provocado por la tensión del lugar y el estado de su familiar o amigo. Un padre con su hijo ingresado, un hijo cuyo padre, muy mayor, se desvanece hacia lo desconocido, una madre que vela el sueño de uno de los suyos (no está grave, pero la asepsia de la atmósfera propaga la preocupación sin barreras). Alguien cuya presencia en el hospital es tan indirecta como obligada.

La Casa del Estudiante casi me tapa la escena. Centímetros antes de que ocurra, la luz desaparece. El edificio se mimetiza con disimulo en la oscuridad reinante. Aquí no pasa nada.

Paranoid escucha Razorlight

30 de Diciembre de 2009

Virus

Posted by Paranoid en Miscelánea | 17:57

Tres días, tres, con los virus campando a sus anchas por mi cuerpo. Tres días y medio, si cuento el maravilloso viaje de vuelta del domingo. Lunes y martes en casa. Sin Lau (trabajaba), sin Maya (de vacaciones). Miércoles, hoy, en el curro, destilando miseria, mal humor y desgana.

¿Qué hago aquí? No sé. Supongo que ayer me convencí de ello. En parte porque me encontraba algo mejor (no por la noche, desde luego), en parte porque otro día así, doblado en el sofá, doblado en la cama, doblado en la alfombra, podía resultar lacerante.

Horas y horas perdidas con el único deseo de la desconexión, la oscuridad absoluta, la postura perfecta para dejar de sentir ese latido insidioso que presionaba mi cabeza. En casi un abrir y cerrar de ojos, horas y horas de bienestar, de dudas acerca de lo que hacía allí y frases rotundas: “De hoy no pasa (pero pasó)”. Siempre a merced de unos virus bipolares que dominan la táctica militar como nadie.

Paranoid se encuentra en uno de esos momentos de calma

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