13 de Agosto de 2008

Suicidio

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 17:23

Esta noche he soñado repetidamente con el suicidio de DonMazinger (suicidio que, para los más aprensivos, de momento no se ha materializado). Y cuando comento que repetidamente, lo digo con plena significación, si no le he visto morir 10 veces…

La escena era siempre similar pero enfocada desde diferentes puntos. Se ve que no me gusta perderme ningún detalle en mis propios sueños, eso parecía una retransmisión de fútbol de Canal +. El caso es que el señor Mazinger se hallaba en un hotel (conociéndole, ya sería una pensión o un hostal juvenil) y se tiraba por la ventana. Así, sin más. Avanzaba hacia ella, sacaba una pierna, luego la otra y se dejaba caer con la mano en la nariz, como si estuviera en una piscina. La altura era como de unos 3 pisos (detalle más bien borroso) y, cuando me asomaba, la escena que aparecía ante mi era de Ian McEwan: DonMazinger sentado en el suelo, sin visos de estar vivo ni señales de lo contrario, pero con una extraña y mínima deformidad en el cuerpo, como si todos los huesos se hubieran desplazado hacia abajo.

A los que os guste dotar de significado a los sueños, os adelanto dos que no sirven: ni estoy enamorado de él (pobre, igual es un chasco), ni le odio como para que le ocurra esto. No tanto.

Por cierto, cuando lea esta entrada, DonMazinger tendrá la primera noticia acerca de todo esto.

Paranoid escucha The Masses Against The Classes, de Manic Street Preachers

11 de Agosto de 2008

Charlas en el baño

Posted by Paranoid en Miscelánea | 18:44

Entro en el servicio y me encuentro con mi nuevo jefe, ese con el que sólo he coincidido en esta empresa durante tres semanas. Conversación:

Paranoid: Buenas.
Jefe: Eso digo yo, tío.

Esto va a ser divertido…

Paranoid escucha (después de mucho tiempo) Rearviewmirror, de Pearl Jam

5 de Agosto de 2008

Balance

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 11:48

Hoy es día de balance. No en mi empresa, ni en mi casa ni entre los amigos. Es el día de mi balance vital. Podía haber elegido cualquier otra fecha, pero es mi cumpleaños y me parece bastante adecuado.

Anoche (ya era 5) miraba en cielo estrellado de Madrid (si haces un esfuerzo, entre la contaminación se advierten algunos puntos) y pensaba en ello, hacía una lista mental no referida al último año sino a todos los que recuerdo. No son muchos, digamos que ni juego a los coches (pero porque no estaría bien visto), ni me levanto pronto para llevar a mis hijos a clases de natación veraniegas. No son muchos, pero suficientes para comparar, para pintar una línea del tiempo con varios acontecimientos relevantes, para confeccionar un gráfico de lo que ha sido (y es) mi vida, cómo ha evolucionado y hacia dónde se dirige. Libre de estados psicológicos extraños (DonMazinger se sorprende por la facilidad con la que paso del optimismo al pesimismo), 30 grados de temperatura, tranquilidad meridiana… El momento era perfecto.

Revisé lentamente lo que me rodeaba. Lau subida junto a mi en el muro, Maya en el suelo, a media distancia, estirada, una casa pequeña, acogedora y “perfecta para nosotros”, un sitio relativamente nuevo en el que trabajar a gusto y un estado de ánimo que definitivamente me gustaba.

Me dio por pensar que si el balance de los años venideros se pareciera, aunque fuera discretamente, a este, todo iba a ir bastante bien.

Paranoid escucha My Fairy King, de Queen

29 de Julio de 2008

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 14:36

Todo seguido, escribo. Todo seguido como lo voy pensando. Me gusta el nuevo periodismo. Me gusta Tom Wolfe. Me gusta soltar las cosas, enajenarme, salir de las reglas por la puerta de atrás. Disipar las convenciones de la escritura. Poner puntos. No ponerlos. Expresar mi confusión en el folio blanquecino. Saltar sobre las líneas del orden para crear el mío propio, más perfecto, más personal. Un apartado más de esta pequeña herencia que quiero dejar para el que venga. La herencia de la independencia cuando la busco, la moralidad y el saber estar cuando quiero.

Paranoid escucha Takk, de Sigur Ros

24 de Julio de 2008

Radovan Karadzic

Posted by Paranoid en Más allá de mi ventana | 12:43

Es extraño pero el martes por la mañana, cuando me enteré de la detención de Radovan Karadzic, me mecí en un estado de tranquilidad apabullante. Profunda satisfacción, como diría un político, que por la noche, mientras escuchaba la información en Hora 25, se transformó en una emoción casi incontenible. Tan incontrolable, diría, como la sed de castigo, el deseo de que este montenegrino antes que serbio (allí nació), bosnio antes que serbio (allí se formó, estudió y cultivó la poesía), sea una persona longeva. Y no sólo eso, sino con una mente nítida, conocedor de la realidad, consciente de que las cuatro paredes del pequeño cuarto que le rodean son una cárcel. Y que esa celda se traslade a su interior, ese que tanto daño ha hecho por sus aterradores aires de grandeza (imperial).

¿Sufrimiento? Sí. Nunca antes lo había tenido tan claro. Nunca había decidido con tan férrea convicción de que alguien se merece un castigo doloroso, frío y solitario. Años y años con la única compañía de sus pensamientos y ese millón de imágenes que retratan el horror de la guerra cuya parte de culpa, gran parte de culpa, se le podría atribuir. Prefiero, para ello, que la autoconvicción funcione a la inversa en esta ocasión. Que todo lo que él mismo se había creído, “la misión divina que se le había encomendado” se torne en su contra y se transforme en una inmensa bola de arrepentimiento.

Así, con noticias de este tipo, da gusto volver a este blog.

Paranoid escucha Tonight tonight, de Smashing Pumpkins

14 de Julio de 2008

Lisiado

Posted by Paranoid en Miscelánea | 8:52

Las 8:30 y yo aquí. En realidad, a las 8 ya andaba por estos lares, trabajando. Mi horario es de 10 a 19, pero todo tiene una explicación. Para todo aquel que se pregunte que tal en mi curro nuevo (hoy cumplo una semana): vaya. El trabajo no está mal. El hecho de que el martes me hiciera un esguince, sí. Dos días de trabajo, un esguince y 15 días de muletas. Menuda media. Menudo lisiado.

El caso es que esto ya empezaba mal. Una semana antes de llegar, durante la celebración de aquel glorioso Campeonato de Europa digno de NO-DO, creí que un antidisturbios me había roto el dedo. No exagero, me conozco los síntomas al dedillo (juas, primera expresión coñera), y el lunes lo empecé a ver todo negro (juas, segunda). Falsa alarma, en cinco días mi anular derecho ya casi no parecía una morcilla con problemas de palidez. Genial. Las musas estaban conmigo, los dioses y la sanidad pública también. Pero no. Yo lo tenía que complicar. Una jugada maravillosa en una final importantísima, un regate excepcional, valentía, elegancia en el campo… a quién voy a engañar a estas alturas. Frené mal, mi pie frenó peor y se quiso fusionar con la parte interna del gemelo. Al instante cambié el tobillo por una patata (y no como la que tiene Donmazinger en el pecho).

Total, nuevo en una empresa a tres días de viaje (con porteadores) de mi casa, muletas, mal humor permanente y necrosis en los dedos del pie derecho. Lo justo. Perfecto para empezar. Eso sí, esto ayuda a superarme en mis niveles de sociabilidad o jetismo puro. Me ha llevado o traído gente que no conozco de nada. Como dice mi compañera peruana, sorprende que esta chica que me recoge por las mañanas (chica de unos 40 y madre de los hijos) acceda a meter a un tipo como yo en su coche sin saber si soy un depravado sexual o un asesino en serie. Podría pensar que, si lo fuera, los de Recursos Humanos lo habrían detectado. Yo no estaría tan seguro.

Y por cierto, os podéis ahorrar frases como “empiezas con buen pie” o “qué mala pata”. Las veces que las he escuchado…

Paranoid escucha I-hop, de Luna

7 de Julio de 2008

Maya

Posted by Paranoid en Miscelánea | 0:33

Han pasado cosas importantes estos últimos días. España ganó la Eurocopa. Dos antidisturbios decidieron (a golpes) que Stoke y yo no podíamos celebrarlo más. Dejé el otro trabajo. Empiezo en una empresa nueva (eso, en un rato). He estado de vacaciones… Sí, sí, muchas cosas. Pero la mejor, sin duda, es esta. Con ustedes… ¡Maya!

Maya!

Dice mi madre que ya soy padre de familia.

Paranoid escucha Aprovechando, de Celtas Cortos.

4 de Julio de 2008

Trilogía Sucia de La Habana (I)

Posted by Paranoid en Cementerio de los libros olvidados | 10:48

“Nada de paz y tranquilidad. Quien logra el reposo en equilibrio está demasiado cerca de Dios para ser artista.”

Trilogía Sucia de la Habana, Pedro Juan Gutiérrez, 1999.

Paranoid escucha No distance left to run, de Blur
Paranoid está de vacaciones, su blog también

27 de Junio de 2008

Cuaderno de bitácora

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 11:19

Cuaderno de bitácora

11:19 del 27 de junio de 2008, día de san Cirilo y santa Alicia. Ningún puerto a la vista en el que tomarse un grog con alguien interesante. Es día de san Cirilo (acabo de felicitar a dos) y santa Alicia. Surco las aguas en un lugar que no aparece en los mapas. Montané, se llama la zona. Pertenece a la flota del pirata Ardanuy, famoso por sus símiles sobre galeotes (no conoce la palabra) en las formaciones que a veces celebra con sus hombres. Mala gente. Demente, inclemente e impredecible. Irrespetuoso y superior (él cree), inmortal, inmoral y desdeñoso. Speedy González en versión el-mundo-a-mis-pies. Ya no me asusta, aunque bien visto nunca lo hizo. Tampoco le odio, pero en ocasiones le hubiera cortado la cabeza con una cimitarra, esas espadas curvas que usan los bárbaros del sur.

Mi rumbo es conocido, mi destino también. He vencido en aquella batalla en la que cayeron 8 de mis compañeros. Otra tripulante también ganó. Se fue igual que yo, con el orgullo intacto, la cabeza alta y la mirada tranquila de quien triunfa. Ambos abandonamos el barco antes de que la carga explosiva estallase. De todas formas, por lo que se comenta, yo no hubiera perdido si decidiera quedarme.

Ahora, navego hacia el este, hacia el puerto de San Sebastián de los Reyes. No me atrae en demasía, querido cuaderno, no por nada, sino porque en estas aguas yo ya nadaba tranquilo, sabedor de los peligros y de las oportunidades. Allí, en otro clima y con nuevas especies que conocer, necesitaré de nuevo un tiempo para aclimatarme. No dudo de que eso ocurra, pero me da pereza empezar de nuevo. Es mi futuro, es mi profesión, siempre empezando de nuevo, año a año sin remisión. Lo positivo es que en esta ocasión no cambio de continente. Lo negativo… no sé, lo negativo está por ver.

Ahora, bajo a la sala de radio. Me ha llegado una comunicación importante. Del contramaestre, parece.

Veremos.

Paranoid escucha Keep yourself alive, de Queen

26 de Junio de 2008

Cerebro

Posted by Paranoid en Sesiones (con Gordon Geco) | 18:24

Me despierto en un lugar oscuro, miro alrededor y me mareo. Me siento mal. En el suelo se marcan unas rendijas repletas de luz. Desde luego, invitan a abrir la trampilla que delimitan. Obligan. Lo hago, observo la nueva situación y me dejo caer hacia un suelo gris, húmedo y ligeramente gelatinoso. Todo es aséptico aquí. Enorme y aséptico. Me encuentro en medio de un enorme desafío a las leyes de la física. Ni una columna, ni una pared en toda la vasta sala. Decido avanzar. El agujero ha desaparecido y aquí no may nada. Tras horas de marcha (aprovecho para reflexionar sobre los círculos del infierno de Dante), me topo de bruces con ejército de seres enanos. Son grises también, no desentonan. Tienen forma de globo, con un gran y negro ojo central y dos pequeños flagelos que lo flanquean. Se sujetan sobre una pierna con dos pies (la extremidad se divide en dos a unos 15 cm. del suelo) y su brazo cuenta con la misma característica. Portan pancartas que rezan: “¡Respeto!”

- ¿Quiénes sois? — pregunté sin preámbulos. Ya nada me sorprendía.
- Somos tus neuronas. — contestaron—. Nos manifestamos contra tu forma de actuar, tu manera de maltratarnos regularmente y con premeditación. Sabes lo que ocurre y aún así no cambias tus insidiosas costumbres.
- No me lo creo. ¿Sois mis propias neuronas y me estáis recriminando algo? O me he vuelto loco o aquí hay un claro caso de aires de grandeza —, contesté con desdén.

En ese momento se produjo un revuelo. En un milisegundo, cada uno de los seres sacó un bastón plateado de no sé muy bien dónde y lo clavó en el suelo con una furia inusitada. Yo, que al principio no entendía nada, sufrí una intensa punzada de dolor en mi cabeza (que me dolía desde el comienzo de este extraño sueño), y un desmayo repentino. Caí a plomo para, poco después, recuperar la conciencia y constatar que mis propias neuronas me rodeaban y me ataban con fibras nerviosas. Más tarde, ocho de ellas me levantaron en vilo y recorrimos el lugar. Los paisajes grises se tintaron de un negro sucio, como de tizna tras un fuego violento. Aquí y allá, miles de seres aparecían en el suelo, deshinchados y con expresiones de sufrimiento (no creáis que era fácil descubrir el significado de sus muecas). Un líquido semitransparente y denso lo bañaba casi todo. Pequeños relámpagos eléctricos aparecían inconexos y se desvanecían con la misma velocidad. Su intensidad dependía de mis pensamientos, todos ellos sin sentido. Recordé que, al caer de la trampilla, había visto impulsos parecidos. Allí todo seguía una regla, todo parecía normal.

- Lo estás haciendo, lo vas a conseguir. Te vas a destrozar a ti mismo — susurró con voz quejumbrosa una de las neuronas ataviada con varios axones y una larga barba.

Yo temblé. Un día tras otro me repetía lo mismo cuando me intentaba levantar de mi catre. Un día tras otro, hacía caso omiso de la advertencia horas después. En esta ocasión, el consejo sonó con eco, con un retorno frío e inquietante.

Me desperté y apunté en la lista de la compra: cerveza.

Paranoid escucha Dig, Lazarus, Dig, de Nick Cave

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