AR
Hoy ha caido en mis manos la revista AR. Y sólo puedo decir “Maaaaaaaaaaaaadre mia”. Sólo le falta explicarnos a qué huelen las nubes.
A esa gran Ana Rosa que conocimos mediando en juicios entre vecinos en “Veredicto“, ahora solo le falta que su foto salga, por contrato, en todos los anuncios que aparecen en su maravillosa revista.
¿Que no querías sopa? Pues toma, dos cazos.
